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De Buenos Aires a Neuquén: Finanzas muuuy complicadas

Daniel Scioli no goza de la confianza de Cristina Fernández de Kirchner. Jorge Sapag sí es un aliado y hasta le dieron 2 asientos en el directorio de la YPF reestatizada. Pero ¿acaso Sapag obtiene un mejor trato que Scioli?

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). A los adversarios, porque son enemigos... o casi. Bah, para el Frente para la Victoria no hay términos medios: todos los que no son aliados, son enemigos.
 
Pero a los amigos... ¿cuál es la diferencia en el tratamiento entre amigos y enemigos?
 
Por lo tanto, ¿conviene ser amigos del Frente para la Victoria? (en especial considerando que la amistad para el FpV equivale a genuflexión, humillación cotidiana, abuso permanente).
 
Aqui 2 casos para considerar:
 
El caso de Provincia de Buenos Aires, en la pluma de Marisa Álvarez, en el diario El Día, de la capital bonaerense:
 
"(...) A los habitantes de la Gobernación les costó disimular la alegría que les produjo el resbalón de Mariotto, cuando elogió la decisión del Chaco de pagar con pesos una deuda en dólares y acotó que si a Daniel Scioli se le ocurriera hacer lo mismo, iba a tener “el apoyo de la Legislatura” (o sea, de él y los legisladores ultra k). El Vice terminó, es público y notorio, “retado” por la máxima conducción del gobierno nacional, que tuvo que salir a aclarar que el Banco Central suministraba dólares a las provincias que tuvieran que pagar deudas pactadas en esa moneda, para frenar el derrumbe del valor de todos los bonos argentinos “dolarizados”. Y el sciolismo entendió que, en términos políticos, ganó el round.
 
Pero también hubo pérdidas. Más concretas. El festejo se tornó lamento y reproche en la Gobernación cuando, en medio de la reacción negativa de los mercados por lo del Chaco y los dichos del Vice, la Provincia salió a tomar fondos mediante la colocación de Letras. Pagó, por esos préstamos a cortísimo y corto plazo, entre el 16,5% y casi el 18% anual. Y hay funcionarios que adjudican a un “efecto Mariotto” dos puntos de ese elevado costo financiero. Sostienen que hasta horas antes “el mercado” les iba a prestar a tasas del 14% y 16% (igualmente altas, por cierto).
 
En el criterio de algunos observadores, el ímpetu pesificador del Vicegobernador tuvo origen en una especie de derrape “ideológico”, producto de que no siempre el discurso K tiene un correlato con las decisiones de la Casa Rosada. Aunque no descartan que Mariotto haya querido, de paso, embretar “ideológicamente” a Scioli impulsando una pesificación con la que -daba por hecho- el Gobernador no coincidiría.
 
La polémica sobre si Mariotto ha dejado de ser o no el líder del dominio ultra K en la Legislatura está abierta. Pero, de cualquier modo, el clima que generan en ese ámbito las diferencias intestinas del oficialismo no mejora. Un clima capital, porque -claro- lo que se pone en juego en esos tironeos son leyes importantes para los bonaerenses. (...).
 
Neuquén
 
A Daniel Scioli puede ocurrirle el traspié porque no goza de la confianza de la Casa Rosada. Pero a los aliados de Cristina Fernández de Kirchnes no les va mejor.
 
Desde que asumió la gobernación neuquina, Jorge Sapag está postergando ante el Ejecutivo nacional reclamos históricos de la provincia por un mayor federalismo. Así, él buscó ser retribuido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con un pedido que desde hace más de 5 años viene haciendo: la mejora del precio del gas a boca de pozo, algo que tendría un impacto directo en sus recursos fiscales.
 
Pero, pese a la persistente obsecuencia de los últimos 5 años, la administración provincial sólo ha conseguido promesas. Nada concreto. Las erogaciones y la crisis fiscal de Neuquén sí son cuestiones concretas.
 
"Es muy difícil corregir los precios de boca de pozo como exige Sapag, ya que los mayores costos se tendrían que trasladar a la factura de los consumidores y hoy lo que menos quiere el gobierno es sacar a la calle otra vez a la clase media con sus cacerolas protestando por un tarifazo", aseguró un allegado al ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, al ser consultado por el tema. "Todos (¿?) debemos hacer un esfuerzo", agregó la fuente.
 
En ese contexto, Javier Lojo para el diario Río Negro, de General Roca:
 
 
"Sobre llovido, mojado. La administración Sapag esperaba esta semana alguna señal del gobierno nacional para comenzar a trabajar en la colocación de las Letras del Tesoro (Letes) de mediano plazo por 855 millones de pesos y los títulos de Cancelación de Deuda y Financiamiento de Obras (Ticafo) por otros 330 millones de dólares.
 
Uno de los objetivos de este nuevo endeudamiento era compensar los fuertes desequilibrios fiscales que presenta la provincia desde inicios de este año.
 
Las Letes iban a ser destinadas, en su gran mayoría, a recomponer la desbordada estructura de gastos corrientes que muestra la provincia.
 
Los títulos Ticafo, por su parte, serían utilizados en parte para motorizar la obra pública y así mantener los niveles de actividad en un sector clave para estas olvidadas tierras.
 
Pero la pesificación de los bonos de Chaco, sumada a las idas y vueltas del vicegobernador de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, avalando la posibilidad de que todos los títulos provinciales en circulación en el mercado puedan pagarse en pesos en vez de hacerlo en dólares, terminó postergando una vez más la posibilidad de un mayor financiamiento para el gobernador neuquino, por lo menos en lo que al corto plazo se refiere.
 
Hace tres meses que Neuquén presentó los dos proyectos de endeudamiento (Letes de mediano plazo y bonos Ticafo) en el Ministerio de Economía de la Nación para su autorización.
 
Toda la documentación ha sido respaldada por las autoridades centrales pero –de acuerdo con allegados al ministro Hernán Lorenzino– "falta la decisión de arriba" para poner en marcha la operación.
 
Sin margen para seguir esperando una definición por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador Sapag salió a buscar alternativas para no encontrarse, en un año electoral, totalmente desfinanciado.
 
Tomando como referencia el cierre del presupuesto (base caja) de fines de septiembre y la tendencia que podrían experimentar los recursos y los gastos durante el trimestre en curso, las necesidades de financiamiento que la provincia estima para el cierre de diciembre se ubican en torno a los 420 millones de pesos.
 
Esta cifra incluye el pago del aguinaldo de diciembre a toda la administración pública y la cancelación de las Letes de corto plazo emitidas por la administración provincial este año con vencimiento en el último trimestre del corriente.
 
Fuentes del ámbito privado aseguraron esta semana que el gobernador Sapag mantuvo reuniones con distintas empresas del sector hidrocarburífero analizando la posibilidad de adelantar para este trimestre parte del pago de regalías del primer semestre del 2013. "Estamos analizando todo tipo de alternativas", admitió uno de los allegados del mandatario sin negar las reuniones.
 
Este mecanismo ya fue utilizado en años anteriores por el gobierno neuquino con algunas empresas –aunque nunca se lo oficializó– e inclusive con YPF cuando ésta todavía estaba en manos de la española Repsol.
 
En el contexto actual, la ahora petrolera estatal no se encuentra en los planes de Sapag para este tipo de "salvataje".
 
Dos son las causas que se pueden esgrimir para avalar este último concepto.
 
Por un lado están los problemas financieros que enfrenta YPF en esta etapa de reestructuración, a lo que hay que sumar la imperiosa necesidad de mayores inversiones para revertir sus actuales curvas de producción de gas y petróleo; en síntesis, hoy la compañía no tiene disponibilidad para transferir recursos a las provincias.
 
Por otro lado está el cambio del escenario político. El gobierno nacional siempre cuestionó el manejo que hizo el gobernador Sapag de los recursos petroleros que, según señalan desde la administración central, "pertenecen a todos los argentinos". No terminan de perdonarle la forma en la que se renegociaron las prórrogas de las áreas en producción, tomando como objetivo final de la negociación la caja fiscal de la provincia y no las reales inversiones que necesitaba el país para el desarrollo de su economía. Es decir, la Nación traslada gran parte de la culpa de la crisis energética –que incluye la fuga de más de 10.000 millones de dólares por año en concepto de importaciones– a la falta de una política de inversiones en la Cuenca Neuquina que tiene como corresponsables a la española Repsol y al gobierno de Neuquén.
 
Con esta lógica política es difícil pensar que Sapag pueda acercarse hoy al viceministro Axel Kicillof para solicitarle financiamiento a través de YPF dejando como garantía las futuras regalías a cobrar de esa misma empresa, siendo Neuquén "dueña" del 10% de las acciones.
 
Pero las regalías que aporta YPF anualmente a la caja provincial representan el 40% de los ingresos. Si se tiene en cuenta que para el 2013 el gobierno de Sapag estima esos recursos en torno a los 2.800 millones de pesos, la negociación por el adelanto de regalías de un semestre sin computar la participación de YPF representa alrededor de 800 millones de pesos. A partir de esta cifra de máxima, quedaría por saber cuáles serían las empresas que estarían dispuestas a entregar un adelanto a la quebrada administración provincial y qué costo implicaría esa alternativa para el tesoro neuquino, teniendo en cuenta que está tomando hoy recursos de los que no dispondrá el año que viene. (...)".

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