Fuentes de la Casa Rosada confirman a Urgente24 que hoy por hoy Gabriela Cerruti es la única persona que está en diálogo permanente con él para dar un paso y la que "soporta sus gritos". ¿Tal vez por eso renunciaron otros, además de su pasividad en la gestión y falta de rumbo?
Lo cierto es que hoy se volvió a ver a un presidente en extrema debilidad en el Congreso, un marco de mucha tensión tanto interna como en la oposición y una falta de recursos de Fernández para sobreponerse a la grieta.
Se podría resumir: su única misión fue demostrarle al kircherismo que él puede ser el candidato en 2023 que el propio kirchnerismo hoy no tiene. Algunos esperaban olor o tono a reelección en Alberto Fernández, pero eso quedó claro que no va a suceder. El destrato de CFK es irreversible. Ordenó a su hijo Máximo Kirchner a ausentarse. El tono fue a despedida y fin de ciclo.
Mientras tanto, el ministro de Economía, Sergio Massa, lo miraba desde uno de los palcos juntos a Julián Domínguez y Eduardo Camaño, quienes también fueron presidentes de la Cámara de Diputados y la noticia terminó siendo la discusión de Fernández con el diputado Fernando Iglesias y los gestos hacia el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, y su vicepresidente, Carlos Rosenkrantz. Un bochorno y demasiada falta de pericia para llegar a un objetivo concreto. Un montón de nada.
¡Menos mal que Cerruti es periodista!