Al mismo tiempo, Recoletos sigue en venta.
El propietario del mayor grupo de información económica, y del diario de mayor tirada, el aún influyente 'Expansión', es víctima de la propia ambición de sus directivos.
Castellanos y sus socios compraron Recoletos a Financial Times por la barbaridad de € 900 millones. No sólo eso, sino que la operación fue financiada por Banesto y otros bancos a los que Banesto convenció.
Su sobrina, Ana Patricia Botín, no tiene ahora clara la devolución de los dineros invertidos, y su padre, Emilio Botín. concuñado de Castellanos, tuerce el gesto, Vocento no quiere comprar, porque considera que recoletos no vale ni eso ni la mitad de eso, Lara continúa en su permanente y delicado equilibrio entre el PP madrileño y el tripartido catalán, intentado contentar a todos.
Por tanto, queda El Mundo, controlado por Pedro J. Ramírez pero propiedad del grupo Rizolli-CDS. Son italianos, pero no necesariamente tontos como para pagar tales cantidades, especialmente con un Castellanos que no pierde ripio y pretende quedarse –another time- como gestor y "partner".
En el entretanto, Castellanos se plantea un nuevo proceso de reducción de plantilla, proceso que en Recoletos no parece tener fin. No sólo eso, agobiado por las deudas, Castellanos está rebajando el sueldo variable a sus directivos más cualificados. En otras palabras, ha reducido los bonus y ha colocado a varios de los "mal vistos" en la frontera misma de no retribución variable Entre ellos, al propio director de Expansión, Jesús Martínez Vázquez.
Sólo que los trabajadores no son culpables: los culpables son los propietarios, que se han apalancado hasta extremos que nunca aconseja el sentido común.
En este caldo de cultivo, es Castellanos el primer interesado en forzar el casi inevitable proceso de concentración de medios, especialmente ahora que hay cuatro económicos en Madrid.
Concentración que ya no será multimedia sino bi-multimedia, o concentración entre distintos grupos. De ahí podría surgir el nuevo frente, esta vez no anti Felipe González sino anti Zapatero. Pero hay que reconocer que Zapatero, dónde va a parar, manipula los medios mucho mejor que el veterano González.