Esta alteración provoca que, ante un dilema moral, la activación de los 2 sistemas (cognitivo y emocional) se bloquee. Ni su capacidad de razonamiento ni sus sentimientos o emociones están anulados. Lo que ocurre es que "la asociación entre emoción y cognición en la toma de decisiones está bloqueada." Eso hace que no se pongan en el lugar del otro de forma automática cuando lo ven sufriendo.
Con todo, los investigadores aseguran que los psicópatas son "responsables de sus actos": “Distingue perfectamente lo que está bien o mal, lo que es legal o ilegal. No es una patología sino una variante, una forma de actuar distinta de la normal, sin tener en cuenta al otro y siempre en beneficio propio”, explicaron Cardoner y Pujol según La Vanguardia.
Adicionalmente, los investigadores encontraron similitudes en los cerebros de los psicópatas y las personas que han consumido durante más de 10 años esteroides androgénicos. Pujol advierte sin embargo que esto no implica que los consumidores de esteroides acaben desarrollando un trastorno psicopático.
Existe una tradición que intenta explicar los fenómenos del alma humana a partir de lo observable de la anatomía cerebral y otra tradición que se le opone, que advierte que, por ejemplo, la depresión, no puede ser explicada por un mal funcionamiento cerebral o por un desequilibrio químico, aunque este sea observable en las personas que están deprimidas. En el eje de esta discusión está la pregunta que quizás más ha consternado a la humanidad en la historia: ¿cuál es la relación entre el alma/la mente y el cuerpo?