Luego de que reinara por varios años los bikinis de tiro alto, popularmente conocido como “la bombacha de la abuela”, e incluso se hiciera una incursión de traje de baño completo como aliado veraniego, la industria sostiene que el microbikini ha llegado para quedarse por un buen rato.
Como parte de las pruebas de esta preferencia, podemos observar a JLo que recurrió a un clásico top de minitriángulo en conjunto a un bikini mínimo para celebrar sus 49 años en la playa, en compañía de su familia.
Sin embargo, es Emily Ratajkowski la embajadora definitiva de la tendencia, quien ha capitalizado sus fotografías en Instagram creando su propia línea de bañadores: Inamorata.
En su línea de este verano ha incluido, cómo no, el microbikini que parecieran lucir todas las que se encuentran sobre la Línea del Ecuador en las redes.
Como es lógico, las celebrities más reconocidas de Estados Unidos, no podían quedarse atrás. El clan de las Kardashians también se han sumado a esta popular orientación, que se avistó ligeramente el verano pasado, pero que en 2018 ha explosionado con los bikinis que parecen salidos de una clase de aeróbics de los 90.
Kendall Jenner, muy diestra en el arte del exhibicionismo corporal, también ha compartido instantáneas con el bikini del verano. Mientras que Kim, Kourtney y khloe tienen un amplio repertorio de imágenes en su Instagram.
Entre otras bellezas que defienden este modelo de traje de baño, se encuentran Martha Hunt, modelo de Victoria’s Secret, Olivia Culpo, Miss Universo 2012, la cantante urbana Iggy Azzalea y la multimillonaria Paris Hilton.