Mala traducción: la fruta prohibida del Edén no era la manzana
La popularización de la manzana como la fruta prohibida que dio inicio al pecado original, tras ser mordida por Adán y Eva en su estadía en el paraíso llamado Edén, resulta ser consecuencia de una errónea traducción de los textos sagrados al ser convertidos del hebreo al latín vulgar, en el siglo IV después de Cristo.