> El Club Industrial
Desde la crisis lanar de 1865, Vicente Fidel López y Carlos Pellegrini, eran voceros del reclamo de encarar una estrategia de industrialización de las materias primas. Ellos sostenían que “la manufactura de paños, en particular, permitiría utilizar la lana que no se podía colocar en el mercado mundial y fortalecer la economía argentina”.
Hasta 1873 “muchas voces se alzaron contra la dependencia de los mercados mundiales y el libre cambio, sin hallar más que paliativos temporarios, como la reducción de aranceles de exportación de los productos ganaderos, gestionada por la Sociedad Rural”, que llegó a promover la instalación de una fábrica de paños de lana que comenzó a operar -con 19 telares mecánicos, una máquina de vapor de 30HP y una dotación de 60 trabajadores- luego de sortear numerosos inconvenientes, que desde el comienzo la condenaron al cierre, a pesar de que Pellegrini promovía con orgullo trajes confeccionados con tela de industria nacional.
Una nueva baja del precio internacional de la lana y una política monetaria expansiva que estimuló la especulación financiera, profundizaron las divergencias entre proteccionistas y librecambistas.
El 29/08/1875 se reunieron 17 convocados para fundar el Club Industrial, que comenzó su existencia legal el 12/09/1875, en una asamblea de 69 socios -propietarios de pequeños talleres mecánicos, herrerías, hojalaterías; imprentas; fabricas de cigarros; sastrerías y camiserías; carpinterías, mueblerías y aserraderos; zapaterías y talabarterías; licorerías y confiterías y fábricas de carruajes- quienes eligieron presidente a Fernando Schelleinger, con un estatuto provisorio que fijó como misión “el fomento de la industria nacional, el estudio y la defensa de sus intereses”.
Durante los debates de 1875 en torno al liberalismo o el proteccionismo, Pellegrini dijo en el Congreso: "Si el libre cambio desarrolla la industria que ha adquirido cierto vigor y le permite alcanzar todo el esplendor posible, el libre cambio mata la industria naciente. La agricultura y la ganadería son dos grandes industrias fundamentales; pero ninguna nación de la tierra ha alcanzado la cumbre de su desarrollo económico con solo estas industrias. Las industrias que las han llevado al máximun de poder son las industrias fabril, y la industria fabril es la primera en mérito y la última que se alcanza, porque ella es la más alta expresión del progreso industrial".
Pero hubo una fractura: el 06/12/1878, un grupo de socios se marchó para crear el Centro Industrial Argentino, presidido por Pedro Agote, que editó el periódico “La Industria Argentina”.
El Club representaba a artesanos y pequeños propietarios. En el Centro predominaron los socios dedicados a la agricultura y la ganadería -el gerente de la Sociedad Rural Argentina fue uno de sus socios-.
Pellegrini mantuvo su enfoque propio del Club Industrial. Cuando Miguel Juárez Celman renunció como Presidente, y Pellegrini como vicepresidente debía hacerse cargo, le escribió a su hermano: "Me dirán '¿Qué hay que hacer entonces?' Lo que hace el agricultor que pierde su cosecha: aguantar; se aprieta la barriga y economiza todo lo que puede, mientras vuelve a sembrar. Proteger la industria por todos los medios; ¡y dejarse de Bolsa y Tesoros y bimetalismo y música celestial!".
> El voto
Pellegrini fue Presidente durante 2 años. Él logró sacar al país de la crisis y permitió la realización de elecciones libres en la capital federal, lo que posibilitó la elección como senadores de Aristóbulo del Valle y Leandro N. Alem. Le entregó la banda presidencial a Luis Sáenz Peña en 1892, una argucia de Julio Argentino Roca, en acuerdo con Bartolomé Mitre para detener a Roque Sáenz Peña y a Leandro Nicéforo Alem/Hipólito Yrigoyen. Pellegrini todavía no había roto, lo que sucedió en 1901, cuando Roca había vuelto a ser Presidente.
El argumento formal consistió en que Roca envió al Congreso un proyecto de unificación de la deuda externa a través de un empréstito externo de reducido interés y a largo plazo cuyo servicio se garantizaba con las rentas aduaneras. Pellegrini lo defendió y logró su media sanción. Pero, luego de una serie de artículos periodísticos y manifestaciones opositoras, Roca retiró el proyecto sin consultar a Pellegrini.
Así, la ruptura de Pellegrini tenía un fundamento pero había una cuestión más estructural que lo alejaba de Roca: éste se negaba a discutir la posibilidad de una nueva ley electoral que pusiera fin al fraude electoral mientras que Pellegrini era uno de los miembros de la élite porteña que consideraba que la prosperidad alcanzada debía atender los reclamos de la oposición para que no explotara el sistema. Por ese motivo, promovía reformas graduales en el sistema electoral.
En 1906, fue electo diputado nacional pero cayó gravemente enfermo y tras 1 mes de agonía falleció el 17/07/1906.
En uno de sus últimos discursos fijó posición: "Nuestra historia política de los últimos quince años es la historia política sudamericana: círculos que dominan y círculos que se rebelan; opresiones y revoluciones, abusos y anarquía. Pasan los años, cambian los actores, pero el drama o la tragedia es siempre la misma; nada se corrige y nada se olvida y las bonanzas halagadoras, como las conmociones destructoras se suceden a intervalos regulares cual si obedecieran a leyes naturales. Los unos proclaman que mientras haya gobiernos personales y opresores, ha de haber revoluciones; y los otros contestan que mientras haya revoluciones, han de existir gobiernos de fuerza y de represión. Todos están en la verdad, o, más bien, todos están en el error."