El gran engaño de las etiquetas
Un grupo de investigadores de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Fundación UADE realizó un relevamiento del mercado, que incluyó más del 70% de los aderezos que se comercializan en la actualidad.
Un grupo de investigadores de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Fundación UADE realizó un relevamiento del mercado, que incluyó más del 70% de los aderezos que se comercializan en la actualidad.
Se realizó una clasificación en base a la información de las etiquetas y se analizó, de manera comparativa, cuán saludables o no son cada uno de ellos. La mayonesa, tanto en su versión normal como light, junto a la salsa golf se ubican en el grupo de precaución en el consumo. En cambio, la barbacoa y el kétchup se posicionan en el grupo de consumo moderado.
Los aderezos fueron clasificados en función del valor de 2 índices. Por un lado se encuentra el índice GAS (grasas, azúcares y sodio), que se calcula a partir de la suma de los nutrientes presentes en la etiqueta del producto, ponderada con el factor de ingesta diaria recomendada de cada uno. Es decir, a mayor cantidad de grasa, azúcar y sodio, mayor será este índice. El índice GAS también se vincula con las calorías que aporta el producto.
Por otro lado, se encuentra el índice de aditivos, que se calcula teniendo en cuenta la cantidad de aditivos presentes en el producto, ponderado por su nivel de riesgo potencial. En el Código Alimentario Argentino (CAA) existen cientos de aditivos permitidos de uso alimentario, pero no todos son iguales en cuanto al riesgo que pueden ocasionar sobre la salud. Algunos, consumidos en grandes cantidades, provocan alergias u otros tipos de malestares generales. Cuanto mayor sea el número de aditivos presentes y mayor el riesgo potencial de cada uno, mayor será el valor del índice de aditivos.
Según pudo comprobar el relevamiento realizado por la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Fundación UADE, hay muchas contradicciones en las etiquetas y algunas de ellas engañan. En el mercado hay mayonesas que indican explícitamente ser “libres de colesterol” y en la información nutricional declaran tener 0,1 mg de colesterol por porción. Con esas cantidades, el Código Alimentario permite la mención. Sin embargo, otras mayonesas no indican el contenido de colesterol, y a la vez, no mencionan ser libres de colesterol.
También encontraron aderezos que, en el frente de la etiqueta, mencionan que son “a base de mostaza y miel”. Sin embargo, al dorso y en letra chica declaran que contienen mayonesa en mayores cantidades que el resto de los ingredientes.
Aclararon que el kétchup no es lo mismo que “aderezo a base de kétchup”, ya que este último se elabora utilizando kétchup entre sus ingredientes y, en general, posee mayor cantidad de aditivos.
Algunos de estos productos incluyen la leyenda “Alimentos Naturales” en la etiqueta, pero en su composición se incluyen una gran cantidad de aditivos.
También se pueden encontrar aderezos en envase amarillo, fácilmente identificables como mayonesa. Sin embargo, en ningún lugar del envase aparece el término “mayonesa”. Son aderezos a base de aceite y huevo.
Otro aspecto a tener en cuenta es que no todos los productos presentes en el mercado son aptos para celíacos. Por eso, es importante chequear el logo correspondiente en el envase.
En cuanto a la cantidad de calorías y los efectos sobre la salud, la mayonesa es uno de los aderezos menos recomendados pero con la versión light se pueden ahorrar la mitad de calorías. En cambio, la mostaza es más saludable ya que aporta menos cantidad de grasas. Sin embargo, ambas son altas en sodio.
Las semillas de mostaza “incluyen fitonutrientes que ayudan a combatir el cáncer; vitamina B, que se ha demostrado que ayudar a perder peso; niacina, que reduce el colesterol; y antioxidantes, que refuerzan nuestro sistema inmunológico”, explicó la nutricionista Amanda Foti en Yahoo Heatlh.
El ketchup tiene un particular sabor dulce porque se le agrega azúcar o jarabe de maíz alto en fructosa. Por eso, aumentan las calorías de este aderezo y contiene más que una salsa de tomate. Sin embargo, es más saludable que la mayonesa porque los tomates, su ingrediente principal, contienen licopeno, un antioxidante natural que ayuda a proteger el sistema inmunológico.
El licopeno también ha sido utilizado para el tratamiento de enfermedades cardíacas, problemas de presión arterial y se lo ha relacionado con la prevención de algunos tipos de cáncer como el de próstata, el de mama o el de pulmón.