Ernestina Herrera de Noble, una bio
Maria Estela Martinez recibe a Ernestina Herrera de Noble (1973)
Ernestina Herrera de Noble felicita al Gobierno de Carlos Menem (1989)
Ernestina Herrera de Noble en 1972
Inicios en el diario
Noble y Herrera mantuvieron una relación esporádica hasta que Noble y Marta María Guadalupe Zapata Timberlake, se divorciaron vía México al comienzo de la década de 1960, "divorcio" que no tenía efecto alguno en Argentina, desde el momento que se refería a un matrimonio "inexistente".
En 1967, cuando Ernestina Herrera y Roberto Noble se casan, el estado civil de ambos era, pues, el de solteros. Noble falleció de cáncer el 12 de enero de 1969 dejándola en control del diario y un gran sueño por realizar: crear un Gran Multimedios. Los herederos legales de Noble fueron su esposa Ernestina Herrera y su hija Guadalupe Noble, quienes luego de muchos años de batallas legales llegaron a un acuerdo para la división de la herencia.
Guadalupe o “Lupita”, como el padre la llamaba para diferenciarla de su madre, recibió casi toda la fortuna que rodeaba la estancia La Loma, donde falleció Roberto Noble, en tanto que a Ernestina Herrera le correspondió el diario Clarín, muy endeudado por ese entonces. Esta desventajosa resolución para Herrera de Noble profundizó la discrepancia entre las partes. Asimismo la existencia de varios testamentos de Noble dio pie a múltiples disputas judiciales.
Cuando Ernestina Herrera de Noble descubre que Frigerio (p) quiere quitarle protagonismo de la dirección del diario, ella reúne a periodistas y demás personalidades el 12 de enero de 1982, día que se cumplió el décimo tercer aniversario de la muerte de Roberto Noble, para dar un golpe de timón: sin romper con los principios fundacionales de Clarín, de impulsar el desarrollo argentino, el diario puso distancias con el MID (Movimiento de Integración y Desarrollo), heredero de la vieja UCRI que en 1958 había llevado a la presidencia a Arturo Frondizi. Aquel día, por sorpresa y frente a los periodistas reunidos para la ocasión frente al busto de Noble en la redacción del diario, Ernestina Herrera dijo:
“(…) Esa es nuestra misión fundamental: hablarle al país para decirle a sus hombres, sean gobernantes o simples ciudadanos, que la felicidad de los argentinos estará garantizada sólo por una Nación poderosa, en la cual sus riquezas dejen de ser, de una buena vez, potenciales, para convertirse en reales. (…) Por ser lo que somos, entonces, tenemos también otro compromiso, asumido con nuestro Fundador y con nuestra enorme legión de lectores: ser objetivos, amplios, colocando siempre los espacios de nuestras páginas a disposición de todos los sectores representativos de la vida nacional. (…) Sabemos, al mismo tiempo, que eso conlleva una responsabilidad también creciente, que no es otra que la de garantizar la claridad impoluta de nuestra información, de nuestras posiciones y de nuestros análisis. Todo ello es el único compromiso que tiene mi dirección. El diario está abierto a todas las expresiones y corrientes del pensamiento nacional, es amigo de todos y no tiene amigos privilegiados. Clarín nació para propulsar un país distinto, grande y libre (…)”.
A partir de ese momento y con ese aviso, remueve a gran parte de la Comisión Directiva y avanza junto a Magnetto en la creación del Grupo.