Síntomas
-Dolor abdominal
-Gases
-Llenura
-Distensión
-Cambios en los hábitos intestinales
La dieta juega un rol fundamental para evitar este síndrome. Los alimentos que contienen fibra son buenos para que los intestinos funcionen bien, especialmente cuando alguien padece estreñimiento. Algunos de ellos pueden ser: granos integrales como arroz, pan, pasta, cereales, legumbres como lentejas y garbanzos, frutas y verduras.
Sin embargo, la fibra puede causar gases y distensión (hinchazón) del abdomen. Por eso, lo mejor es incorporarla lentamente para que el intestino se acostumbre a ella y no cause malestar.
Por otro lado, hay que evitar las grasas, el café, la cafeína, el chocolate, los dulces, el alcohol y el cigarrillo ya que pueden irritar el intestino y aumentar la sensación de malestar.
El alcohol y las bebidas con cafeína estimulan los intestinos y no son recomendables cuando una persona tiene diarrea. Tampoco se recomienda el consumo de leche y otros productos lácteos.
Si una persona con colon irritable tiene gases y distensión, hay que evitar alimentos que los aumentan como los granos, el brócoli, el coliflor, la calabaza y bebidas con gas. También deben evitar el chicle o tomar bebidas usando una pajita porque se puede tragar mucho aire y eso aumenta los gases.
Es fundamental tomar líquidos, sobre todo agua, cuando alguien sufre de estreñimiento. Si alguien tiene diarrea, el agua es importante para no deshidratarse.
Además hay que comer varias veces al día para aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable. Comer a tiempo ayuda a regular los movimientos del intestino.
Realizar ejercicio puede ayudar a aliviar los síntomas ya que mejora las digestiones, ayuda a expulsar mejor los gases y a ir mejor al baño.