Para poder moverse, el ministro acordó que un funcionario y un representante de la UBA se reúnan con estudiantes que se oponen al convenio que firmó para construir el nuevo edificio.
Luego de hablar con los voceros de la protesta, el ministro logró salir del lugar en el auto oficial marcha atrás por San Martín hasta avenida Corrientes, en medio de un cordón policial.
"La obra va a ser para mejorar la calidad educativa y de salud, además de que permitirá refuncionalizar el actual hospital" aseguró Alberto Barbieri, rector de la UBA, antes de la firma del convenio.
Bullrich, en tanto, ratificó que "el destino del predio actual será para residencias universitarias y centros de investigación" y añadió que "por desinformación o por intereses políticos algunos no entendieron el sentido de esta obra, que finalizará antes de 2019".
"Se trata de un acuerdo que no garantiza la continuidad del Hospital de Clínicas -dependiente de la UBA- y no tiene fines universitarios ni sanitarios", protestó en diálogo con la agencia DyN Julián Asiner, copresidente de la FUBA.
El otro copresidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), Adrián Lutvak, sostuvo: "El convenio implica la construcción de un nuevo Hospital de Clínicas en un terreno de la UBA y estamos a favor de eso; pero estamos en contra de la cesión del hospital al Ministerio de Educación para fines poco claros".
"El edificio nuevo no tendrá el tamaño del Clínicas, por lo que no está garantizada la continuidad laboral de los trabajadores del centro asistencial", finalizó Lutvak en declaraciones a DyN.