Así no: En vuelo privado a Qatar y China, Macri traslada los vicios de Cristina
Los Audi, que también utilizaba Aníbal Fernández, ex jefe de Gabinete, no presentaban fallas. Al menos dos de ellos estaban impecables y blindados. Sin embargo, con la excusa de transmitir una imagen de mayor austeridad, el nuevo gobierno de Macri decidió devolverlos a sus propietarios (formaban parte de un comodato de Volkswagen Argentina –representante de Audi en el país- a la Casa Rosada).
La intención era que Macri y su Gabinete se movilicen en modelos pertenecientes a una terminal radicada en el país, aunque los autos no necesariamente tendrían que ser de producción nacional...
No solo los vehículos cambiaron, también hubo refacciones en Casa Rosada y Olivos, cambios en su nueva custodia y, por supuesto, en los vuelos.
A la flota de aviones simplemente la dejó de volar, lo cual se traduciría en un grave error comercial ya que ello deteriora de manera importante el precio de venta.
Debido a ello es que el Presidente viajará a Qatar y China en el avión del empresario Eduardo Eurnekian que ya alquilaba cuando era jefe de Gobierno de la Ciudad.
El viaje del Presidente será con destino a Doha, con una parada obligada en la paradisíaca Isla de Sal, en Cabo Verde, para recargar combustible. De Qatar llegará a China, donde se reunirá el sábado con su par chino Xi Jinping, antes de la Cumbre del G-20.
Macri viajará con su esposa, Juliana Awada, y se unirán a la delegación la canciller Susana Malcorra, el titular de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, su vocero Iván Pavlosky, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, para la búsqueda de inversiones. Todos ellos viajarán en vuelos de línea, como hizo el Presidente en algunos de sus primeros viajes al exterior.
Sucede que el avión que eligió el mandatario es un Gulf Stream 650, una aeronave de entre 15 y 20 plazas que, aunque le pese, el matrimonio Kirchner solía usar en sus primeros años de gobierno. Sucede que se trata de uno de los vehículos más completos y equipados entre los jets privados, a los que pocos empresarios internacionales, estrellas del cine o del deporte, y otros ricos y famosos, pueden resistirse...
Claro que no cualquiera accede. El vuelo privado de Macri y Awada tendría un costo estimado de US$ 617.000, es decir, unos $9 millones. A eso, hay que sumarle los gastos de pilotos, combustible, horas de espera y hangares internacionales.
Y es un avión de interior chico, relativamente incómodo para un Presidente, ya que no puede llevar a su comitiva en él. Considerando, claro, que se priorice la oficina y no el hermoso dormitorio que ostenta.
¿Cuánto gastó el kirchnerismo para alquilar estos aviones privados? La cifra nunca fue informada en la rendición de gastos...
