El abogado de los hermanos Rafael y Fernando Di Zeo, José Monteleone, confía en la concesión del amparo. Considera que el fallo es suficiente para que el club no le aplique el derecho de admisión.
Por otra parte, una nota publicada miércoles 22/04 en el diario La Nación reveló que Di Zeo, en los últimos tiempos negoció su vuelta con la misma cúpula de la barra que lo había hecho a un costado, que actualmente dirige a la hinchada desde la calle y que dijo presente en los partidos de visitante por la Copa Libertadores en Venezuela y en Uruguay, ahora tendría el camino allanado para volver a la cancha y todo indica que su aparición será nada menos que en el primer superclásico, el 3 de mayo, por el torneo local.
También, La Nación indicó que el barra brava volvió a la cúpula de La 12 negociando con algunos funcionarios y los mismos que lo desplazaron de la tribuna hace años atrás, y desde principios de años recuperó el liderazgo.
El 18 de enero, Rafael Di Zeo y Mauro Martín estuvieron juntos en el estadio José María Minella cuando Boca se impuso por 1 a 0 a River. Luego acompañaron al equipo de visitante por la Copa Libertadores en Venezuela y en Uruguay.
De cara a una posible vuelta de los hermanos de Di Zeo, según La Nación, la barra dejó un mensaje que ya llegó a la mayoría de la CD: “Gracias a nosotros se unificó La 12 y se terminaron los quilombos de la interna”. En sus códigos, es una manera de presionar a los dirigentes para obtener algo a cambio por la paz en la tribuna y en los alrededores de la Bombonera, justo en un año electoral. Desde que dejó trascender su alianza con Mauro Martín, durante el torneo de verano, en Mendoza, Di Zeo volvió a controlar todos los movimientos de La 12. Con acceso restringido a la Bombonera, los días de partido se ubican con su grupo de gente por la zona de Casa Amarilla.
Desde allí supervisa todo: la cantidad de carnets habilitados con los que cuenta la barra para tener vía libre a la segunda bandeja; el dinero que facturan los trapitos, cuya área de influencia cada vez es mayor, y hasta controla la distribución de su gente en los paraavalanchas. Con él y Martín ausentes, sus habituales guardaespaldas son sus ojos y oídos en el corazón de La 12. Es así hasta que alguno de los dos vuelva.
Ante este escenario, mientras que en Boca se teme por el regreso de los líderes de La 12, el Ministerio de Seguridad envió al Congreso un proyecto de ley para que el Estado prohíba el acceso a los estadios de los barras que cuenten con antecedentes delictivos. La iniciativa reforzará el derecho de admisión, que es aplicado por los clubes.