El abogado de extracción radical (fue dirigente de la Franja Morada) señaló que “quiero agradecer a aquellos consejeros, y miembros de la comunidad universitaria que me defienden cotidianamente de los ataques poniendo de manifiesto mi trayectoria universitaria enfrentando con sólidos argumentos las mentiras y agravios personales”.
“Creo que no es bueno para la Universidad que su repercusión pública esté relacionada con una discusión acerca de las características personales de una o varias personas. La universidad tiene que trascender socialmente para la expresión de sus funciones primordiales de docencia, investigación y extensión y no por falsos debates impulsados por minorías apadrinadas”, manifestó.
“Creo que mi renuncia facilitará que nuestra Universidad retome los verdaderos ejes de discusión y contribuya desde su lugar y con su voz, a la construcción de un país mejor donde la justicia, la tolerancia y la libertad sean los valores centrales en la construcción de una Argentina para todos los argentinos”, finalizó Richarte en su carta ante el rector Barbieri.
Tras conocerse la renuncia, Cecilia Mancuso, consejera directiva de la Facultad de Sociales e integrantes de la Juventud del JPTS), declaró: "La renuncia de Richarte es un triunfo de quienes luchamos contra la impunidad de ayer y de hoy, defendemos la universidad pública y venimos diciendo que no queremos a los servicios de inteligencia en nuestra universidad. Es un hecho que muestra a las claras lo que mantiene al régimen universitario desde hace años. La enorme crisis de que atraviesa la UBA hoy es parte de los acuerdos podridos que mantienen el kirchnerismo, el PRO y el radicalismo, gracias a los que fue posible que Richarte llegara con sus antecedentes nefastos a ese cargo".
Facundo Gómez, consejero directivo de Filosofia y Letras por esa misma agrupación, afirmó: "Ayer logramos que la Facultad de Filosofía se pronuncie junto a Sociales exigiendo la remoción de Richarte, y hoy aparece su renuncia. Ahora continuaremos con más fuerza una gran campaña por la democratización de nuestra universidad, contra el intento de sus funcionarios de usar lo de Richarte como un ’borrón y cuenta nueva’. Sabemos que lo que pasa en la UBA hoy se sostiene gracias a lo antidemocrático de este régimen universitario, donde solo dos mil profesores deciden sobre cientos de miles de docentes y estudiantes. Por eso exigimos también mayoría estudiantil, claustro único docente, voz y voto para los trabajadores no docentes y que todo funcionario de la UBA cobre lo mismo que un profesor".