Con respecto a las evidencias en contra de Cristina Fernández, el juez sostuvo que después de un análisis de rigor de la documentación y de las escuchas telefónicas (de las cuales no surge la intervención de ningún funcionario nacional), concluyó que "no hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario, que apunte a la actual jefa de Estado respecto -aunque sea- a una instigación o preparación (no punible) del gravísimo delito de encubrimiento por el cual fuera no sólo denunciada sino también su declaración indagatoria requerida".
En este contexto, Rafecas reveló además que de las escuchas tampoco sale "una sola mención, una sola referencia, una sola gestión, una sola participación, ni del Canciller argentino, ni de absolutamente nadie de la cartera que conduce". "No hay una sola vez en la que la Cancillería argentina aparezca envuelta en lo que Nisman denominó la «diplomacia paralela de facto»", sostuvo.
# Rafecas, denunciado por los K en la Magistratura
Cabe recordar que en 2012, el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura presentó un pedido de investigación contra Rafecas por su actuación en la causa "ex Ciccone", a partir de lo denunciado por el Vicepresidente Amado Boudou. A fines de 2013, los representantes del Gobierno en la Magistratura habían empezado a preparar el dictamen para impulsar el juicio político al magistrado, al que no perdonaban haber allanado el departamento de Puerto Madero de Amado Boudou, cuando tuvo la causa Ciccone en sus manos.
Para denunciarlo apelaron a un intercambio de mensajes por la aplicación de chat Whatsapp con Danilo Danuzzo Iturraspe, entonces abogado de José María Núñez Carmona en la causa que terminó derivando en el procesamiento del vicepresidente.
Todo marchaba directo hacia el comienzo del juicio político, pero en una reunión del Comité de disciplina el representante del Poder Ejecutivo, Hernán Ordiales, pidió postergar el tema. En ese momento se habló de que el kirchnerismo iba a postergar el jury contra el juez con la intención de evitar el procesamiento de César Milani, el polémico jefe del Ejército impuesto por Cristina Fernández, quien es investigado por Rafecas por enriquecimiento ilícito.
Desde entonces, el jury fue 'cajoneado'. Y ahora, vuelve el fantasma de una 'negociación' con el juez para evitar la imputación de Cristina a cambio de archivar definitivamente el juicio político en su contra. Así lo deslizó hoy Elisa Carrió, quien tras conocer la decisión del magistrado, indicó que "seguramente hubo una negociación con Rafecas" por su situación en el Consejo de la Magistratura a partir de su actuación en la causa Ciccone. "Todo cierra claramente", dijo la diputada en declaraciones a TN.