Otros pilotos cuyas plazas en la Fórmula 1 se las deben más al dinero que al talento tendrán también más difícil conseguir la licencia.
A partir del próximo año, el que solicite una super licencia debe tener carné de conducir y al menos 18 años al comienzo del campeonato.
Además, el piloto deberá contestar preguntas sobre el código internacional del deporte y la regulación y haber completado al menos el 80 por ciento de dos temporadas completas de campeonatos de clasificación.
Los nuevos pilotos tendrán también que haber rodado al menos 300 km en un coche de F1 a velocidad de carrera y durante dos días.
Por otra parte, una nota publicada en el Times, menciona que la Federación Internacional del Automovilismo está analizando introducir, en el campeonato de Fórmula 1, un nuevo sistema de penalizaciones que consistirá en restarle puntos a la súperlicencia de aquellos pilotos que cometan infracciones en las pistas. Así, el director de carreras de la FIA, Charlie Whiting, se reunirá tanto con las escuderías como con los representantes de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios para discutir esta posibilidad.
De aprobarse esta novedad, la FIA quitaría puntos en superlicencia, lo que, de restarse un número determinado, acarrearía ciertos castigos como la prohibición de competir en los Grandes Premios. Las reacciones estarían por verse, sobre todo si se considera el alza de costos, tanto por concepto de inscripción para correr como para adquirir la súperlicencia.
El medio informativo además hizo referencia a que en las recientes temporadas el número de infracciones aumentó, así que la primera preocupación, en este sentido, es el criterio con el cual se piensa sancionar. El desafío del sistema sería aplicar un castigo que se ajuste a la falta cometida, un aspecto que el mismo Whiting explicó que “en la práctica tenemos que asegurarnos de que los pilotos se merezcan el correr, cualquier falta será motivo de prohibición para que participe en las carreras. Debemos introducir un sistema de castigo más ágil del que se ha venido aplicando porque se advierte que la última generación de pilotos que llegó a la Fórmula 1 no se preocupa por las normas de seguridad".
A su vez, el nuevo sistema apunta a minimizar las reiteradas imprudencias que cometen algunos pilotos, por ejemplo: Romain Grosjean de Lotus se convirtió, la temporada pasada, en el primer piloto al que se le prohibió correr en un Gran Premio luego de 18 años.
De ahí, el piloto de Williams, Pastor Maldonado recibió numerosas sanciones durante el transcurso de la temporada anterior lo cual indica que el actual sistema no es justo. Whiting supone que las infracciones, al venir pagándose con dinero o con la pérdida de lugares durante la clasificación, no representa mayor castigo para los pilotos.