María Laura, una profesora de educación física y folklore de 33 años, sufrió un accidente que la dejó casi inmovilizada y conectada a un respirador artificial, del que dependía para vivir hasta que le implantaron un marcapasos diafragmático en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, España.
Ella ganó un pleito para que el Estado le pagara el viaje por su condición de funcionaria pública, y porque en la Argentina no se realizan esa intervención quirúrgica.
En Toledo, ella recibió el alta el 15/06, tras varios meses de tratamiento.
Según Aerolíneas Argentinas, ella debe viajar de vuelta en un avión sanitario. Pero María Laura agrega que la neumóloga de Hospital de Parapléjicos, Claudia Gambarrutta, envió todos los informes que le pidió la empresa, en los que asegura que puede viajar sin riesgo en un vuelo comercial.
"Ellos dicen que yo soy una paciente que tiene que ir en un avión sanitario, que ellos no me pueden llevar, pero hay muchas personas en situación parecida que viajan en avión", aseguró María Laura.
En el diario El País, de Madrid, María Laura aparece denunciando: "Quiero volver a mi país, Argentina, pero no puedo. Aerolíneas Argentinas no me quiere llevar".
El reglamento europeo sobre los derechos de los discapacitados en el transporte aéreo establece que cuando "una compañía aérea, su agente o el operador turístico" se niegue a trasladar a una persona con movilidad reducida, la empresa deberá comunicar al afectado los motivos por escrito, en un plazo de 5 días hábiles desde la fecha de la solicitud. Cisneros afirma que solicitó el billete de avión "el mismo día que me dieron el alta médica", y hasta el momento no ha obtenido una respuesta.
Y para el Estado K, María Laura tiene más reproches: "Tuvimos que esperar más o menos un año hasta que la Nación depositara algún dinero para poder viajar. Creo que estamos en la misma situación: antes no podíamos venir y ahora no podemos volver".
Letal para la imagen de Recalde, Aerolineas y La Cámpora.
El juez federal Alejando Sánchez Freites tiene el caso en los tribunales argentinos. En la prensa española, el caso ganó espacio.
Allí se publicó que Lilia Leguizamón, madre de María Laura, opinó que la negativa de Aerolíneas Argentinas es "por desconocimiento".
Según ella dice, la médica Gambarrutta explicó "que todos sus pacientes se manejan, van y vienen en avión y no hay ningún problema, porque el marcapasos diafragmático le está funcionando correctamente las 24 horas del día".
Para viajar, María Laura necesita estar acompañada de un fisioterapeuta y la única condición es que vaya en 1ra. clase, señaló su madre. El fisioterapeuta llevaría los medicamentos de base de María Laura, un ambu (balón autoinflable de asistencia respiratoria) y un aspirador portátil, "nada más, no necesita oxígeno".
Según El País, José Luis Hirtz, gerente de Relaciones Internacionales y Prensa de Aerolíneas, les explicó por correo electrónico que "la compañía está realizando todos los trámites correspondientes y solicitando los certificados médicos para poder efectuar el traslado".
Sin embargo, y esto hay que reiterarlo, Claudia Gambarrutta, neumóloga del Hospital de Parapléjicos y quien operó a Cisneros, asegura que ya ha enviado varios informes a la aerolínea en los que ha especificado que la paciente puede viajar sin ningún problema, aunque acompañada por un fisioterapeuta.
Cisneros prepara la presentación de su libro "Latidos de libertad", escrito con ayuda de amigos y familiares, a quienes "extraña mucho".