Monseñor Arancedo también advirtió sobre el "flagelo de la droga que deteriora la vida y el futuro de muchos jóvenes" y reclamó "actitudes definidas contra el delito del narcotráfico" y acciones de "prevención y ayuda al adicto".
"Estamos ante un desafío que nos involucra a todos, especialmente a la clase dirigente, y es el de crear las condiciones de una sociedad más confiable, más honesta y cordial, más justa y solidaria", señaló Arancedo.
Para lograr el objetivo, el prelado indicó: "Esto es posible si todos apostamos con grandeza y responsabilidad a un diálogo sincero como base de una cultura del encuentro, de la inclusión y la amistad social".
En el mismo sentido, el titular del Episcopado precisó: "Un camino privilegiado para crear estas condiciones es volver nuestra mirada a esas realidades cercanas y valiosas por su potencial cultural e inclusivo, por ser lugares de aprendizaje y transmisión de valores que hacen a la formación de cada hombre y al desarrollo integral de la sociedad, me refiero a la familia, la escuela, el trabajo y la ejemplaridad".
"Puede parecernos cosas simples -reconoció-, sin embargo tienen una riqueza de origen que cuida, da sentido y hace crecer la vida del hombre con sus proyectos y responsabilidad social. Esto lleva tiempo, no tiene la magia de una promesa inmediata, pero es el camino más seguro para orientar el presente y asegurar el futuro de nuestra Patria", completó el religioso.