Está unida por 30 kilómetros de ripio por la vieja traza de la ruta 14 con la Autovía Mesopotámica, pero la manera más cómoda de llegar es a través del lago, para lo cual está provista de muelle. El paraje más cercano, Isthilart, está a 6 km por camino de tierra.
Además se reveló que la casa, cuenta con un helipuerto.
La península tiene unos 500 metros de largo aproximadamente y 100 metros de ancho en el comienzo, en la parte más ancha.
Tiene la particularidad de contar con cientos de metros de playas de arena hacia ambos lados. Hacia el este y el oeste, para poder ver el amanecer desde una playa y el ocaso desde la otra playa.
Un camino asfaltado que termina en una pasarela elevada une la casa con el muelle que está a unos 150 metros, pasando junto a la fuente que corona el sector verde más cercano a la casa. Más allá, los arbustos y la vegetación propia de la zona se imponen a la arena de las costas.
La “casita” de Uribarri
De acuerdo a lo que dicen quienes lo han visitado, el lugar no se destaca por el lujo, sino que lo que más impresiona es el paisaje natural, casi paradisiaco.
La casa es sobria, aunque desde la web local revelan que la misma todavía se encuentra en construcción.
La casa posee una forma semicircular de frente al lago de 32 metros de largo y 8 metros de ancho con una pileta de forma irregular entre la casa y el lago.
Tiene por lo menos seis ambientes, a juzgar por los equipos de aire acondicionado instalados.
Al lado de la construcción original se levanta una nueva construcción de 15 por 15 metros aproximadamente.
El parquizado y los jardines denotan la intervención de viveristas, que han dado origen a distintos rumores acerca de las cifras que se han destinado en ese rubro en Villa Zorraquín, pero que difícilmente puedan ser confirmados.
Se asegura también que en un sector de la península se plantaron vides.
La propiedad es cuestionada y denunciada por diversos sectores opositores, pero también fue incluida sucintamente en la denuncia por enriquecimiento ilícito que la Organización No Gubernamental (O.N.G.) Giovanni Falcone, presentó en el año 2011 contra el gobernador en la que menciona que la península fue comprada a la familia Burna, de Federación y que tiene un valor de mercado de U$S 350.000.