Se refirió así a los por lo menos tres expedientes societarios más sensibles del caso Ciccone que desaparecieron de la Inspección General de Justicia (IGJ) semanas después de que estallara el escándalo que protagoniza Boudou.
Según publicó La Nación, desde entonces no se pudo recuperar toda la información. El 'extravío' abarca los expedientes de la ex Ciccone Calcográfica (rebautizada Compañía de Valores Sudamericana, CVS); de London Supply, firma que aportó 1,8 millones de pesos para el levantamiento de la quiebra de la imprenta, y de The Old Fund, el fondo que se usó para comprar la empresa dedicada a la impresión de billetes.
El Departamento de Asuntos Judiciales del organismo ordenó la reconstrucción de los expedientes, y los sumarios para definir las responsabilidades siguen abiertos en el organismo que comanda el integrante de La Cámpora Norberto Berner, desde mayo sucesor en el cargo de Marcelo Mamberti, un hombre ligado al ex jefe de gabinete. Tras el recambio en la cúpula del organismo, se paralizó la investigación.
Fernández admitió que el ex jefe del IGJ es colaborador suyo desde 1985, y cuando los expedientes desaparecieron en febrero fue el propio Mamberti quien inició la investigación para su reconstrucción. "Una de las primeras instrucciones que yo le di [a Mamberti] fue que tome recaudos digitalizando las partes más importantes", señaló el senador en diálogo con radio Continental. Y agregó que existen diferentes vías para recuperar los documentos. "El expediente central, la parte que se digitaliza, los propios documentos de la IGJ y los libros de las propias sociedades", según explicó.
"No hay forma que si no están los elementos, se destape alguna cosa", dijo Fernández, restándole importancia a la pérdida del material que podría resultar clave en la causa judicial en la que está imputado Boudou, a quien se vincula con los directivos de la nueva Ciccone hasta la estatización de la empresa.
"Yo soy uno de los mentores de esta situación -dijo el legislador, haciendo referencia al proceso de expropiación-. Cuando yo veía que la sociedad le debía tanto dinero al Estado no debíamos darle más vuelta", aseguró.
Posteriormente, recordó su papel en 2010, cuando por la quiebra de Ciccone el juez comercial Javier Cosentino intercedió en la causa y le cedió la empresa, en alquiler, a Boldt, su competidor directo. "Yo le pedí a Ricardo Echegaray [jefe de la AFIP] que le solicitara eso al juez, que se lo terminó dando a Boldt. Fue una cosa incomprensible", cuestionó.