El mediático entrenador no se quedó atrás y culpó a Carlos Abdo de todos los males y de dejar al equipo sólo tras zafar la Promoción. Más tarde Caruso Lombardi contó lo que se pudo de la intimidad de la charla.
"Lo vi y no me podía decir nada. Es un pollo mojado. Vino hablamos cinco minutos de nada y se fue. No tengo interlocutor en San Lorenzo. Mi interlocutor es cualquiera y no es nadie", sostuvo Caruso.
Además, el entrenador agregó que "yo no me arrepiento de mis decisiones, por eso sigo trabajando. Sé que lo más fácil sería irme, cobrar los tres meses que me deben y listo".
"Acá no se sabe nada de lo que va a pasar. Nunca viví una historia así en ningún club. Ni siquiera cuando estaba en Estudiantes de Buenos Aires, que teníamos que salir a correr por la calle, había tanto lío", cerró Caruso.