“Rusia manda helicópteros al régimen de al Assad que se usan para asesinar a los opositores”, señaló, ignorando el hecho de que los aparatos, detenidos en Escocia, pertenecían a Siria y habían sido enviados a Rusia para servicios de reparación y mantenimiento técnico. Más de 100 países occidentales y árabes se han reunido en la capital francesa para lanzar un nuevo mensaje contra el régimen de Bashar al Assad para que acepte un órgano de gobierno transitorio. Rusia y China boicotean estas reuniones porque a ellas no invitan a los representantes del gobierno sirio.
Moscú y Pekín están convencidos de que la composición del grupo no contribuye a una discusión seria de los métodos de resolución del conflicto en Siria. "Hemos informado ya honestamente las causas por las cuales no podemos participar en este mecanismo que en el mismo nombre tiene una contradicción entre las palabras y los actos", declaró esta semana el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.
Según el canciller ruso, en la reunión se tratará de "apoyar los objetivos dirigidos al aumento de la confrontación en este país árabe". "Desde el inicio, este grupo perseguía el objetivo de apoyar solo a un sector de la oposición siria y no a la interior, sino a la extranjera", cree Lavrov.
La posición con respecto a Siria también ha generado lareacción en Qatar, donde el primer ministro, Hamad bin Jassem bin Jabr Al Thani, pidió a los participantes de la reunión de Amigos de Siria que ignoren las acciones o la inacción del Consejo de Seguridad de la ONU ante la crisis siria. "¿Podemos hacer algo fuera de la competencia del Consejo de Seguridad? La respuesta es: sí. ¿Si lo hicimos antes? Sí, y hay muchos ejemplos”, afirmó el primer ministro catarí, que subraya que su país está listo para tomar parte en cualquier acción que "permita liberar al pueblo sirio de la trágica situación actual".
Mientras Rusia y China, que apuestan por el diálogo entre ambas partes como única solución al conflicto sirio, han boicoteado todos los intentos de la comunidad internacional de presionar de manera efectiva al régimen de Assad, Qatar -al igual que Arabia Saudí-, no oculta su apoyo político a los opositores pero también ve con buenos ojos la idea de suministrarles armas. Anteriormente se informaba que Qatar ya suministra de manera soterrada armas, municiones, dispositivos de comunicación y dinero a los insurgentes que luchan contra el régimen de Bashar al Assad.
Durante el conflicto en Libia Qatar también brindó un respaldo activo a los opositores del derrocado líder libio Muammar Gaddafi. Aviones militares de Qatar ayudaban a mantener la zona de exclusión aérea sobre Libia y, de acuerdo a ciertos informes, sus Fuerzas Especiales participaron en el asalto de Trípoli. A pesar de no disponer de gran territorio, Qatar ejerce una política muy activa en Oriente Medio. El país obtiene importantes beneficios de la venta de gas natural, y la cadena de televisión qatarí 'Al Yazira' tiene una influencia significativa en todo el mundo árabe.