“La presión impositiva es algo de terror, están echando gente, están cerrando empresas, cierran las importaciones y a quién le cabe en la cabeza que un país cierre sus importaciones que es por donde se originan las divisas”, lanzó.
Y volviendo al tema ‘pesificación’, reflexionó: “No pasa por la pesificación o el dólar, pasa por la desconfianza, la angustia el miedo y la bronca porque estamos frente a un descontrol fenomenal”.
Sobre el freno de la actividad inmobiliaria confesó: “Tengo que rajar gente porque no tengo negocios”
“ A Depetri de solo verlo me asquea, o verlo a D’Elía o a este otro gordo que empezó a aparecer (no recordó el nombre), uno morochito medio gordo, otro chupamedias de este gobierno, otro inútil que lo único que saben hacer es chuparle la sangre a los argentinos que laburamos y tienen todos puestos públicos”.
“Hoy no se pueden hacer negocios en Argentina porque nos tienen como atrapados. Me siento preso en este país, nadie tienen libertad de poder hacer lo que se le de la gana ¿Por qué no puedo hacer lo que se me da la gana con mis dólares? Yo me los gané. Y voy a apostar al dólar porque el papel del peso argentino no sirve ni para papel higiénico, no los quiere nadie…qué me van a hablar de la pesificación ¿pesificación de qué? Qué voy a hacer con los pesos si cada día que los tengo valen menos. Lo que me indigna es que este 54% que la votó ahora no aparece ninguno, ahora que empiecen a aparecer, me encanta todo lo que les está pasando, hasta que los vea con una cacerola en Plaza de Mayo protestando”.
“¿Cómo puede ser que una empresa fantasma imprima nuestra moneda que es nuestra soberanía?”, dijo sobre el caso de la ex Ciccone y para concluir expresó explicó: “Los problemas en contratos que se están generando…en esto debe haber la libertad de que combinen entre las partes los que les parezca bien y no que vengan estos señores a imponernos”.