Repsol además se hacía responsable de recomprarle las acciones a Petersen (y así pagar los préstamos bancarios) si recortaba su participación en la empresa a menos del 50%. Pero la semana pasada, en una conferencia con analistas, el CFO de Repsol YPF, Miguel Martínez, declaró que la nacionalización de YPF desligaba a la empresa española de esa responsabilidad.
Ayer, YPF advirtió en un comunicado a la Comisión de Valores de USA que una "porción significativa" de su deuda contempla como un evento de default una nacionalización de la empresa. Y esto aceleraría el pago de su deuda. "Si bien al momento de este informe no habíamos recibido ninguna notificación de default o pedido de aceleración de la deuda, podríamos vernos exigidos a pagar parte o toda la deuda vigente como resultado de la ley de Expropiación", dice el documento.
"Estamos buscando dispensas formales de nuestros acreedores. En caso de que estas dispensas no se obtengan y se requiera el pago inmediato, la empresa podría enfrentarse a problemas de liquidez de corto plazo. No obstante, el management espera, en tal caso, poder obtener financiamiento de diversas fuentes, incluyendo los flujos de fondos operativos y algunas líneas de crédito disponibles", detalla.