A partir de ahora está prohibido cualquier nuevo contrato petrolífero con Irán y los países más dependientes de su petróleo tendrán seis meses para revocar sus acuerdos existentes. Para el 1 de julio próximo todos los países miembros de la UE deberán abstenerse de comprar crudo o sus derivados a Irán.
Los ministros aprobaron también sanciones contra el Banco Central de Irán y ocho empresas estatales que no habían sido afectadas anteriormente.
Europa exhortó a Teherán a empezar de inmediato un diálogo constructivo con los países de Occidente respecto a su programa nuclear. Pide garantías de su uso pacífico y que la nación islámica deje de enriquecer uranio en sus plantas energéticas, varias veces señaladas como sitios donde se construye una bomba.
Un 68% de las importaciones de petróleo iraní recae sobre tres países del sur de Europa: Grecia, Italia y España. El consentimiento de Grecia era el único que faltaba para imponer el embargo que se ventilaba en Bruselas desde hace meses. Las importaciones de Irán alcanzan un 35% de todo el consumo de crudo en este país.
España también se encuentra entre las naciones que más se van a sacrificar apoyando este embargo. “Entendemos que la seguridad de la zona es prioritaria y por tanto estamos dispuestos a hacer este sacrificio para conseguir la unanimidad en Europa”, afirmó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.
Entretanto, la alianza entre USA e Israel contra Irán no parece estar tan aceitada como debería. Según se supo, Israel informará a las autoridades de USA de un posible ataque contra las instalaciones nucleares de Irán sólo 12 horas antes de haber iniciado dichas operaciones militares.
“La negativa de Israel a informar a USA con anterioridad su decisión de atacar es otra evidencia más de la creciente desconfianza entre los dos aliados”, asegura el periódico británico The Sunday Times.
Según el rotativo, este breve tiempo haría imposible que USA evitara dicho ataque, pues Israel sospecha que la administración del presidente estadounidense Barack Obama preve un fuerte aumento en los precios del petróleo e intenta evitar un ataque contra Irán antes de las elecciones presidenciales de noviembre próximo.
Sin embargo, este lunes el Pentágono informó que el portaaviones estadounidense Abraham Lincoln junto con un buque de guerra británico y otro francés atravesaron sin incidentes el Estrecho de Ormuz, la puerta de entrada al Golfo Pérsico.
Esto pese a las amenazas del gobierno iraní de bloquear el canal por donde pasa aproximadamente el 40% de todo el crudo del mundo si USA continúa enviando más portaaviones al Golfo.