Wati estaba en la villa de Ujong Baroh cuando comenzó la inundación que trajo la devastación.
“Su madre, Yusinar, estaba tratado de llevarla a ella y a sus dos hermana a un lugar seguro, pero por alguna razón, ella no pudo sostenerse más del brazo de su madre y fue arrastrada por las aguas, dejando a su madre imposibilitada para socorrerla”, informó la agencia de noticias estatal.
“Yusinar pudo salvar a sus otras 2 hijas, pero tanto ella como el resto de la familia eventualmente tuvieron que resignarse a la idea de que Wati se había perdido y que no regresaría, nadie en la villa la había visto ni viva ni muerta”.
La ahora adolescente Wati fue hallada en un café cerca de su casa en el oeste de Aceh, Indonesia.
Ella dijo que “había llegado ahí en autobus desde Banda Aceh y que había intentado encontrar su camino de regreso a casa pero no sabía cómo. Tampoco podía recordar el nombre de sus padres o familiares, excepto el de Ibrahim”, según Antara.
Ella estuvo sentada en silencio en el café, asumiendo que era un mendigo, reportó la agencia de noticias. Un día después, Wati y alguien que conoció se presentaron en la casa de un hombre de nombre Ibrahim.
“Después de escuchar las versiones de los desconocidos, Ibrahim inmediatamente sintió que esa niña podría ser su nieta perdida hace mucho tiempo. Después de un vistazo más cercano a la chica de piel oscura, se convenció de que era ella, Wati era la niña que se perdió en el tsunami hace 7 años”, cita la agencia.