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La interna De Vido-Moreno en el adiós a Heyn

Los súdbitos del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, tenían la orden de evitar el cruce con el ministro de Planificación Julio de Vido. La tensión era palpable, según los presentes. Es porque Moreno avanza sobre el terreno energético, algo que De Vido defenderá con uñas y dientes.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La orden que se bajó a los organizadores de la funeraria de la calle O’Higgins durante el velatorio del economista Iván Heyn fue clara: evitar a como de lugar el cruce entre el ministro de Planificación Julio De Vido con Guillermo Moreno, quien ostenta más poder tras el reacomodamiento del Gabinete nacional.
 
Es que desde el círculo íntimo de De Vido dicen que es sólo cuestión de tiempo para que se detone una bomba de tiempo latente. Es la paciencia del superministro, quien no acepta a esta altura que Moreno se meta en su terreno: los temas de energía. 
 
Sin embargo, más allá de las rencillas hay algo que tenían todos muy claro, el velatorio de subsecretario de Comercio Exterior no era el lugar adecuado para un encontronazo, ni un escándalo, ya bastante hay en torno a la muerte del joven de la Cámpora, en momentos  que en la Justicia uruguaya crece la hipótesis de muerte a raíz de un juego sexual. 
 
Pero la orden no quedó sólo en manos de los organizarores, sino que también se aseguraron de contener a su jefe sus súbditos. Al igual que el flamante ministro de Economía Hernán Lorenzino, la siempre presta a las órdenes de Moreno, la directora del INdEC, Ana María Edwin, se ocupó de allanar el camimo. Para ello llegó media hora antes que el el secretario de Comercio Interior y una vez que chequó el terreno se fue a esperarlo a la esquina, en O`Higgins y Congreso.  
 
Moreno llegó con la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, y así entraron los 3 al recinto.
 
El murmullo creció a cada paso, a medida que los tres funcionarios avanzaban en la sala, y al mismo tiempo los empresarios abrían paso a Moreno, no por respeto, sino por miedo. El mismo miedo que amenaza al ministro del Interior, Florencio Randazzo, y a De Vido. Una mala señal dentro del Gobierno, que tardará en dasatar una feroz pelea. 

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