"No me siento traicionado por el gobierno nacional", dijo, pero acusó a Aníbal Fernández de estar detrás de su detención.
"Seguro cometí errores, pero de esta tamaña mentira que afectó mi nombre y a los que trabajan en el policlinico bancario es producto de una campaña que no tiene sentido, con tal de destruir a una persona, pero será la justicia, no creo en la Justicia de Oyarbide, pero creo en la justicia", aseveró el gremialista.
"Hemos cometidos errores, pero no adulteramos medicamentos, somos falibles, somos seres humanos", agregó.
A la hora hablar sobre su relación con Hugo Moyano, Zanola reconoció que tuvieron un diálogo telefónico el lunes (18/12). "Lo llamé para agradecerle por el pedido de mi liberación en la cancha de Huracán". También reveló que mantuvo contactos con Antonio Caló, lider de la Unión Obrera Argentina (UOM) y el referente de los trabajadores judiciales Julio Piumato.
En tanto, frente a la pregunta sobre la situación dentro de gremio, Zanola fue categórico e hizo referencia a Hugo Dessal, quien fue la primera persona en revelar las supuestas irregularidades con los medicamentos. "Pensar que Dessal es el responsable de todo esto es equivocado, él sí fue un instrumento, pero detrás hay una mano negra", contó y remató:"Los trapitos sucios se lavan en casa".
Zanola recuperó su libertad después pagar una fianza de 700 mil pesos el pasado lunes (15/12) después de estar detenido durante 25 meses.
Terminada la conferencia, Zanola brindó una entrevista radial a La Red y dio más detalles de sus denuncias. "Parte del Gobierno y de los intereses financieros decidieron que fuera preso", aseveró, y agregó que "Aníbal Fernández presionó para que no me dejaran libre antes". Luego, indicó que "ser consecuente pero no obsecuente me trajo muchos problemas" y señaló que "no puede ser que ahora ser dirigente gremial sea sinónimo de delincuente".
Esta última frase podría ser una clara señal para tejer un puente de unidad con el líder de la CGT.