El marido de la periodista Nancy Pazos cree que se pueden entrenar a 3 razas de halcones autóctonos -el peregrino, el plomizo (cuidado que esta variedad se encuentra casi extinguida en la mayor parte del continente americano) y el pechirrojo (ojo que es una versión más tropical y su habitat precisa de zonas boscosas- para combatir la presencia de las palomas en la zonas de Recoleta y Retiro.
Acerca de la inclusión de las variedades 'plomizo' y 'pechirrojo', tan infrecuentes por estos lares, muchos se preguntaron quién asesorará a Santilli, y no faltó quien respondiera: "Por ahí se lo pide al Temaiken...", por el zoológico de Escobar donde hay tantas especies de aves.
Para los técnicos del ministerio, la ventaja del control de plagas mediante cetrería es que, a diferencia de otros métodos, no afecta el ecosistema: los halcones son predadores naturales de las palomas, y ya se encuentran, aunque en cantidad reducida, en algunos puntos de la ciudad.
A la hora de justificar su idea Santilli declara que esta opción es “natural” y por lo tanto, permitida por la ley actual. “Se trata de un control biológico utilizando aves que ya existen en la ciudad” agrega el funcionario.
“Las palomas se reproducen a un ritmo alarmante y pueden transformarse en un problema sanitario”, considera Santilli.
La cetrería, es una disciplina que tiene de 4.000 años de historia. En el Medioevo los grandes señores utilizaban halcones y azores para cazar pequeños animales como entretenimiento. En los últimos tiempos este método se popularizó como control de plagas, de hecho gracias a los halcones, el madrileño estadio Vicente Calderón dejó ser el lugar preferido de las palomas.
En el portal el Pais.com/, se menciona que Jorge Castaño es el esponsable de que el campo de juego del Atlético de Madrid no sufra más los ataques de las palomas, apelando a ese recurso.
En la Argentina se utiliza esta iniciativa en el Aeroparque Jorge Newbery, mientras que en el aeropuerto de Ezeiza, usan dos perros border collie.
En Iguazú, Misiones, hay una suerte de hospital de pájaros donde tienen un halcón peregrino que cumplió tareas disuasivas en el aeropuerto de Córdoba, por ejemplo.
La posibilidad de la iniciativa será analizada esta semana entre el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, la Agencia de Protección Ambiental y la ONG Aves Argentinas.
Las voces de los expertos
Asimismo, algunos expertos en esta materia avisan que se deben tener ciertos reparos a la hora de ensayar este tipo de iniciativas. “En una ciudad es muy difícil manejar los halcones porque vuelan muy alto; tal vez con gavilanes sería más conveniente, porque están acostumbrados a los obstáculos”, considera Enrique Gómez, secretario de la Asociación Argentina de Cetrería. “Es un buen paso, pero también hay que remover los nidos”, agrega.
Por su parte, Carlos Fernández Balboa, coordinador de Educación de la Fundación Vida Silvestre, opina: “El crecimiento de la población de palomas fue producto del desmanejo del hombre. Es necesario limpiar los recovecos donde las palomas forman su hábitat”.
En tanto, Andrés Capdevielle, encargado del Proyecto de Conservación de Aves Rapaces del zoológico porteño, sostiene que “es necesario controlar a los halcones porque si tienen alguna enfermedad y contagian a las palomas podría haber una epidemia”.