ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

Historias de Playboy (3): Jill, la chica que contó la verdad

Hay otra historia de qué ocurre en la mansión de Los Angeles y es la que escribió una chica que logró entrar y participar de las fiestas de Hugh Hefner.

Jill Ann Spaulding, ex chica Playboy, publicó un libro en el que relató sus experiencias en el dormitorio de la mansión de Hugh Marston Hefner. Resulta inexplicable cómo a Hefner se le escapó esa filtración que, por ahora, no involucra a terceros.
Hefner es un ícono de la cultura estadounidense, aunque las jóvenes generaciones no se lo tomen muy en serio.
Spaulding es una jugadora profesional de póker que durante un tiempo fue chica 'Playboy', y escribió algunos secretos de alcoba de Hefner, ya octogenario, para demostrar que la mansión de las 'conejitas' no es "la casa de los sueños de Barbie".
Según ella, es todo lo contrario, "una casa de cambio en el que se comercia con sexo peligroso por fama y popularidad".
En el libro titulado 'Jill Ann: Upstairs', que Hefner tiene 12 'conejitas esclavas' que, entre otras tareas, tienen la de servirle sexualmente cada miércoles y viernes, en las llamadas 'Noches de Sexo'.
En estas noches, las chicas tienen que bañarse y participar en una orgía. Esto es obligatorio.
"Hay dos grandes pantallas de televisión en su dormitorio con cine porno. Las chicas que están haciendo el amor tienen que gritar mucho y las que no lo hacen, deben simular relaciones lésbicas con las demás".
"No hay protección sexual y ninguna de las chicas se somete a controles contra el sida. A Hefner no le importa, a las chicas sí pero él les paga US$ 2.000 por semana", indica el libro.
Hefner señaló que no había leído el libro pero que "alguna de mis chicas sí lo han hecho y se han reído mucho".
"Ella sólo dice tonterías. Es una señora que me escribió una carta pidiéndome una oportunidad para estar aquí. Mandó una foto desnuda y estuvo 3 días", dijo Hefner, quien acusó a Spaulding de intentar hacerse famosa a su costa.
Sin embargo fue este libro lo que inició el programa de 'reality show', con cámaras dentro de la casa de Hufner que difunde el canal E Entertainment. Los programas son criticados porque se dice que parecen 'juego de niños' cuando la sospecha generalizada es que Hufner precisamente aún lidera orgías y otros entretenimientos. Pero hay que salvar la reputación y la imagen del imperio en tiempos de moral conservadora en gran parte de la sociedad estadounidense.

Más Leídas

Seguí Leyendo