Garin también dijo que "como el Nene Sánchez y su hermano tenían negocios de piratería del asfalto con ciertos efectivos de la policía de Avellaneda primera, ésta fue remisa en investigarlos y no allanó su domicilio por cuatro meses, pese a los reclamos de los padres que desde un primer momento lo señalaron como sospechoso porque una vecina había visto por ultima vez a Marela entrando en la casa del 'Nene'".
"Debido a ello, este violador serial cometió una nueva violación y asesinato en la persona de Mónica Vega, una niña de trece años, cuya muerte podría haberse evitado si la fiscalía y la policía hubieran actuado bien. Fue el asesinato de Mónica Vega el que permitió allanar la casa de los Sánchez y descubrir el cadáver de Marela en una cisterna. Por lo tanto, nada tuvo que ver el ajuste de cuentas, pues se trato de un delito sexual", aseguró.