La necesidad de controlar la obesidad abdominal fue destacada recientemente en el estudio INTERHEART, que evaluó en 52 países la relación entre una serie de factores de riesgo asociados con los ataques cardíacos. En el estudio se descubrió que la obesidad abdominal era un importante factor de riesgo.
La obesidad abdominal es un indicador de adiposidad intra-abdominal (grasa oculta acumulada en la parte interna del abdomen) que puede medirse simplemente a través de la circunferencia de la cintura.
Se ha demostrado que esta adiposidad intra-abdominal es una de las causas del desarrollo de factores de riesgo cardiovascular, como la dislipidemia, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico, y puede conducir a consecuencias como diabetes, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular u otras enfermedades cardiovasculares.
La Federación Mundial del Corazón, la organización no gubernamental, con sede en Ginebra (Suiza) que lleva adelante la iniciativa, tiene por objetivo contribuir a que la población mundial pueda vivir mejor y durante más tiempo, gracias a la prevención y el control de las enfermedades cardíacas y del ictus, centrando esta actividad en los países con ingresos bajos y medios.
Está formada por 186 asociaciones y fundaciones cardiológicas de 100 países, que cubren las regiones de Asia-Pacífico, Europa, América y África. Para más información, visitar: www.worldheart.org