Según el Wall Street Journal, desde el lanzamiento de un prospecto de una empresa pública en 2019, "ha sido asediado por las críticas sobre su gobierno, modelo de negocio y capacidad para generar ganancias".
WeWork perdió más de US$ 2.000 millones en 2018.
La decisión se ha tomado en una reunión de la junta directiva celebrada este martes 24/09, después de que los principales accionistas del grupo, el conglomerado japonés SoftBank, la firma de capital riesgo Benchmark Capital y la china Hony Capital, hayan puesto de manifiesto sus diferencias con Neumann sobre la gestión de la empresa.
"Si bien nuestro negocio nunca ha sido más fuerte, en las últimas semanas, el escrutinio dirigido hacia mí se ha convertido en una distracción importante, y he decidido que lo mejor para la compañía es que dimita como consejero delegado", ha afirmado el fundador de la compañía.
Neumann pasará ahora a ocupar el cargo de presidente no ejecutivo, mientras que Sebastian Gunningham, vicepresidente, y Artie Minson, director financiero, asumirán de manera interina la función que hasta ahora él desempeñaba.
WeWork diseña y construye espacios físicos y virtuales compartidos y servicios de oficina para empresarios y empresas, en más de 280 ubicaciones, repartidas en 86 ciudades en 32 países. Por ejemplo, la Argentina.
En enero de 2019, la empresa anunció que cambiaría su nombre a The We Company.
La empresa fue fundada en 2010 por el israelí - estadounidense Adam Neumann, quien facturó US$ 700 millones vendiendo sus acciones y tomando préstamos, antes de lograr que SoftBank fuese inversor para un modelo comercial basado en acuerdos de ingresos a corto plazo pero tiene pasivos de préstamos a largo plazo.
Logró conmover el alquiler de oficinas al ofrecer a nuevas empresas contratos a corto plazo en lugar de los arrendamientos tradicionales a largo plazo. También generó mayores ingresos por metro cuadrado que los propietarios al poner a más personas en un espacio. Pero la estructura financiera resultó un problema.