En tratativas anteriores la cadena definió la exigencia sindical como “una práctica ilegítima, no prevista por ningún marco legal vigente, ni con la forma en que desarrollamos nuestra actividad en el país”, semejante definición hizo que Pablo Moyano, titular de Camioneros saliera de la mesa de negociación.
Por aquellos días Francisco De Narváez, que compró la cadena estadounidense a fines del año pasado había mantenido una reunión privada con Hugo Moyano. Entonces la cadena propuso compensar a los trabajadores con un bono basado en la antigüedad de los trabajadores alcanzados por el reclamo, lo que finalmente se cerró hoy. Reproduce el sitio de Noticias Infobae.
Antes que el conflicto comenzara el Grupo De Narváez tomó la operación local de Walmart en noviembre del año pasado, luego de meses en los que la empresa estadounidense evaluó alternativas para dejar el país. De esa manera el empresario retomara su línea trazada mientras manejaba la desaparecida Casa Tía.
Así retoma el negocio minorista de grandes superficies en una compañía que es la cuarta cadena de supermercados más importante del país detrás de Carrefour, Cencosud (Jumbo, Disco y Vea) y Coto. Tiene 31 hipermercados, dos tiendas mayoristas “Punto Mayorista” y supermercados Changomas.
La historia ya concluida, se inició con jornadas de trabajo a reglamento, bloqueo de camiones a las sucursales y presión a camioneros para que no trasladen productos a la empresa, algo que generó faltantes y desabastecimiento. Mientras esto ocurría el grupo definió la exigencia sindical como: “una práctica ilegítima, no prevista por ningún marco legal vigente, ni con la forma en que desarrollamos nuestra actividad en el país”.
La conocida, “Ley Moyano”, comenzó a tener peso en 1998 con la compañía de limpieza e higiene, Manliba. Desde entonces se aplicó en empresas de logística, correos y aguas gaseosas, como en una distribuidora de bebidas en Formosa, siempre con los acuerdos homologados en el ministerio de Trabajo.
Desde entonces, la “ley Moyano” que el sector empresario rechaza, se impuso no sólo en las municipalidades de Avellaneda y Moreno ante nuevas concesiones de recolección de basura sino en una distribuidora de la cervecera Quilmes sobre 81 empleados y en filiales locales de empresas internacionales como DHL, donde 75 personas pasaron a Exo Logística y FedEx que absorbió a 100 trabajadores de TNT Argentina y les pagó la antigüedad y el 100% de las indemnizaciones en una cuota.