Según explica Global News, el juez Enzo Rondinelli tomó la decisión de imponer la multa -que Volkswagen acordó pagar en un mes, horas después de que la compañía se declarara culpable formalmente de los 60 cargos en su contra.
Esto ha impedido que el juicio se alargara y se encareciera, aunque algunos medios describen la medida como la mayor multa de la historia de Canadá por un delito medioambiental.
Una declaración de hechos acordada asegura que el fabricante de automóviles alemán importó entre 2008 y 2015 un total de 128.000 vehículos Volkswagen y Audi, junto con 2.000 Porsche, que violaron en secreto los estándares de emisiones en Canadá.
Las partes han solicitado que la multa se pagara al Fondo Federal de Daños Ambientales y se distribuyera a proyectos que combatan las emisiones en todas las provincias, asignadas en función de la cantidad de vehículos que recibió cada región.
La semana pasada, el organismo de control del consumidor de Polonia, UOKiK, comunicó una multa a Volkswagen de 28 millones de euros por engañar a los clientes sobre las emisiones de los vehículos.
De la misma forma, Australia condenó al fabricante por importar más de 57.000 vehículos entre 2011 y 2015 que equipaban un software que podía detectar cuándo se estaban probando y luego falsear el rendimiento en los bancos de prueba para mejorar los resultados.