Su principal componente es un sistema de aspersores / rociadores, los cuales permiten suministrar el desinfectante, una solución diluida (agua + cloro), mezcla con un pH neutro que no causa daño a personas, animales o cosas, por lo que puede rociarse de forma sencilla y práctica para conseguir desinfectar cualquier superficie en entre 20 y 30 segundos.
El hipoclorito de sodio (NaOCl) es un compuesto oxidante de rápida acción utilizado a gran escala para la desinfección de superficies, desinfección de ropa hospitalaria y desechos, descontaminar salpicaduras de sangre, desinfección de equipos y mesas de trabajo resistentes a la oxidación, eliminación de olores y desinfección del agua.
Como agente blanqueante de uso domestico normalmente contiene 5% a 6,5% de hipoclorito de sodio, diluido 1:10 para obtener una concentración final de aproximadamente 0.5% de hipoclorito (con un pH de alrededor de 11, es irritante y corrosivo a los metales).
Cuando el hipoclorito se ha utilizado para preparar soluciones, se recomienda su cambio diario.
Entre sus muchas propiedades incluyen su amplia y rápida actividad antimicrobiana, relativa estabilidad, fácil uso y bajo costo.
En la Argentina
Quien tomó la delantera en el mercado local fue el empresario de equipos de seguridad, Lisandro Borges, quien desarrolló una cabina a instalar en los ingresos de circulación masiva de personas.
Borges comprendió que había un nicho posible en el mercado, y avanzó.
“Mi bisabuelo y abuelo construían cajas de seguridad. Mi papá hizo los autos blindados que utilizaban (Héctor J.) Cámpora y (Juan D.) Perón. Tenemos una tradición familiar que respalda el uso de este dispositivo sanitario”, agregó Borges.
Él explicó: “La cabina tiene dos tubos de rayos UV germicidas con un alto poder desinfectante. La combinación del alcohol en gel que la persona se pone en las manos antes de entrar, los tubos UV y los rociadores de ácido hipocloroso al 0.05 %, generan una efectividad muy alta para eliminar el SARS-CoV-2. Luego de pasar por esta cabina, la persona está libre de patógenos por hasta 10 horas”.