“Se invertirán otros US$ 350 millones en el período comprendido entre 2021 y 2024, para avanzar, aún más, hacia los combustibles alternativos y a la descarbonización del sector de transporte y logística”, afirma Podgorski
En el caso de los vehículos a gas, la diferencia entre los modelos GNC y GNL radica en la instalación de los tanques específicos para el almacenamiento según el estado del combustible: líquido por enfriamiento (GNL) o gaseoso por presurización (GNC).
El empleo de ambos gases reduce hasta un 20% el nivel de emisiones de CO2 - Dióxido de Carbono. En el caso del biogás, que se obtiene a partir de residuos orgánicos, la reducción puede llegar hasta el 90%.
Explica la empresa que el mercado del gas en América Latina está en franca expansión, actualmente representa un 26% de la matriz energética de la región, y tiene grandes ventajas a nivel ambiental como sustituto del carbón y de los combustibles líquidos.