Fuentes cercanas a Ghosn dijeron que él se enteró en una audiencia judicial reciente de que uno de sus dos juicios en Japón sería retrasado hasta abril del 2021. No estableció una fecha a firme para los dos procesos, pero se esperaba que al menos uno se inicie en abril del 2020.
"Estaba estresado por no poder ver o hablar con su esposa", dijo un allegado del exejecutivo. Bajo los términos de su fianza, tenía prohibido comunicarse con Carole y tenía restringido el uso de internet y otros mecanismos de comunicación mientras estuviera confinado en su casa en Tokio.
También señalaron que Ghosn estaba perturbado por el hecho de que sus hijos fueron interrogados por fiscales japoneses en Estados Unidos a inicios de diciembre y estaba convencido de que las autoridades buscaban forzar su confesión poniendo presión sobre su familia.
Un funcionario de seguridad libanés dijo que aún no estaba claro si Ghosn sería citado para ser interrogado por la orden de arresto pero que el país no permitía la extradición de sus ciudadanos.
Ghosn, que tiene ciudadanías francesa, libanesa y brasileña, tiene estrechos lazos con Líbano, el país donde pasó su infancia y tiene inversiones que incluyen una participación en un banco y en negocios de bienes raíces, entre otros. Francia también anunció que no lo extraditará si llega al país.