El trío que lidera el mercado mundial del automóvil, en número de ventas, está actualmente integrado por el grupo alemán Volkswagen, la alianza franco-japonesa Renault-Nissan y el japonés Toyota, en ese orden.
La nueva organización de más de 400.000 empleados, tendrá un volumen de negocio consolidado de cerca de 190.000 millones de dólares y ventas anuales de 8,7 millones de vehículos, bajo las marcas Fiat, Alfa Romeo, Chrysler, Citroën, Dodge, DS, Jeep, Lancia, Maserati, Opel, Peugeot y Vauxhall.
Este acercamiento aportará "capacidades de inversión reforzadas para la nueva entidad con tal de hacer frente a los desafíos de una nueva era de movilidad durable", agregó el texto. Ambos socios, explican, lograrán "sinergias anuales estimadas de 3.700 millones de euros, sin cierre de fabricas"
La sede de la empresa madre de la nueva entidad estará en Holanda pero seguirá cotizando en París, Milán y Nueva York.
John Elkann, actual presidente de Fiat Chrysler Automobil (FCA) y heredero de la familia Agnelli, presidirá el nuevo consejo de administración, y Carlos Tavares, hasta ahora presidente del directorio del grupo PSA, será el director general del nuevo grupo.
Por otra parte, y siempre antes de la fusión, Chrysler Fiat Automobil distribuirá a sus accionistas un dividendo excepcional de 5.500 millones de euros, mientras que PSA distribuirá a los suyos su 46% que posee en el capital del suministrador de equipos Faurecia, según el comunicado.