Greg Abel sucederá a Warren Buffett en Berkshire Hathaway
La elección de Greg Abel para liderar eventualmente Berkshire Hathaway responde a la pregunta inevitable, cuando sus 2 socios y ejecutivos principales tienen entre 90 y 97 años.

La elección de Greg Abel para liderar eventualmente Berkshire Hathaway responde a la pregunta inevitable, cuando sus 2 socios y ejecutivos principales tienen entre 90 y 97 años.
Ambos, Charlie Munger y Warren Buffett, estaban dialogando delante de todos los accionistas sobre si Berkshire, el conglomerado de US$ 631.000 millones, podría ser demasiado grande para administrar.
"Greg mantendrá la cultura", dijo Munger, el vicepresidente de 97 años.
La observación, fue interpretada por quienes escuchaban como una rara señal sobre quién será el sucesor.
Greg Abel es el vicepresidente de Berkshire, de 58 años, y CNBC confirmó en diálogo con Buffett que la insinuación de Munger fue una confirmación: "Los directores están de acuerdo en que si algo me sucediera esta noche, sería Greg quien se haría cargo mañana por la mañana", dijo Buffett.
Abel dirige las inversiones no relacionadas con los seguros, incluido el ferrocarril Burlington Northern Railroad, las empresas industriales y de servicios públicos que una vez él dirigió como director ejecutivo.
Él compite por la sucesión con Ajit Jain, el otro lugarteniente de Munger y Buffett. Sin lugar hay lugar para ambos.
Ya se sabía que la junta había elaborado un plan de sucesión, pero el heredero aparente era un secreto que había cautivado a los accionistas de Berkshire durante al menos una década. Buffett cumplirá 91 años en agosto.
El sábado 01/05, los inversores vieron en acción a Abel y Jain.
Ambos se sentaron junto a Buffett y Munger en la reunión anual, respondiendo preguntas y defendiendo sus estrategias.
Abel dedicó gran parte de su tiempo a defender las inversiones en energía renovable de Berkshire y explicó que la empresa no necesitaba acceder a una propuesta de accionistas que le exigiría informar sobre las medidas que sus empresas toman sobre el cambio climático.
Ed Walczak, administrador de cartera de Vontobel, estuvo entre los inversores que notaron el comentario de Munger.
Él comentó que era interesante el comentario cuando ni a Munger ni a Buffett se les había preguntado directamente quién se haría cargo.
"Esperemos que Charlie tenga razón en que la cultura se puede replicar", reflexionó.
Abel ofreció sus pensamientos sobre las presiones inflacionarias que afectan a Berkshire, la batalla por la adquisición del operador ferroviario rival Kansas City Southern, así como sobre cómo pasa sus días en el trabajo.
James Shanahan, analista de Edward Jones, dijo que Abel parecía un ejecutivo "muy capaz" y que la reunión se benefició de su presencia y la de Jain.
Ambos abordaron un tema del que los inversores se han quejado de que carecen escasa información: cómo se desempeñan los negocios operativos subyacentes de la compañía.
Abel y Jain fueron promovidos en 2018 a vicepresidentes de la compañía, convirtiéndolos en los ejecutivos más visibles de Berkshire junto a Todd Combs y Ted Weschler, quienes ayudan a administrar la cartera de inversiones.
Pero el plan de sucesión de Buffett ha provocado críticas de algunos grandes accionistas.
Por ejemplo, BlackRock votó en contra de Walter Scott, jefe del comité de gobierno de la junta de accionistas, a causa de la “divulgación limitada sobre la planificación de la sucesión”.
Abel enfrentará desafíos cuando herede Berkshire.
Buffett planifica donar la mayoría de su patrimonio -acciones de clase A de Berkshire Hathaway-, y a medida que esas acciones se conviertan a clase B y se vendan a nuevos inversores, el grupo puede enfrentar más presión de sus accionistas y atraer el escrutinio de algún 'accionista activista'.
Las acciones de clase A de Buffett tienen 10.000 veces el poder de voto de las acciones ordinarias de clase B que el público en general posee más ampliamente.
La presión ya está aumentando.
Los inversores han expresado cada vez más su frustración con los esfuerzos de Berkshire sobre el cambio climático.
Buffett impuso el poder de sus acciones clase A para frustrar el reclamo de los accionistas clase B, incluidos BlackRock y Norges Bank, acerca de más información sobre cuáles son las iniciativas de cambio climático en las empresas del holding.
Buffett pasó parte del sábado defendiendo cómo había conducido a la empresa a través de la crisis y justificando por qué la junta de Berkshire aconsejó a los accionistas que votaran en contra de 2 propuestas de accionistas.