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Boeing ya no es lo que fue: El caso Air Force One

La empresa Boeing se había comprometido a reemplazar el avión presidencial estadounidense Air Force One. Pero no ha podido cumplir con el cronograma del programa para modernizar los aviones 747-8. El Air Force One es un símbolo del poder estadounidense, y de la fortaleza de Boeing pero una disputa legal en Texas está licuando el mito mientras se acumulan retrasos.

Boeing le ha dicho a la Fuerza Aérea estadounidense que espera una demora de 1 año para entregar el par de aviones 747-8 modernizados, informó Claire Bushey para Financial Times. 

Ambas unidades de 3 niveles serán reforzadas con una oficina presidencial, una suite médica que puede fungir como quirófano y 2 cocinas para alimentar a 100 pasajeros.

El problema es que Boeing le ha pedido más dinero a la US Air Force.

En su momento, Donald Trump rechazó el presupuesto de US$ 5.000 millones pero ahora Boeing cree que US$ 3.900 millones requiere un ajuste.

Pero el asunto se encuentra demorado por la demanda legal que se cruzan Boeing y su proveedor en convocatoria de acreedores GDC Technics en un tribunal de San Antonio, Texas.

Lo ridículo es que el juicio ocurre porque Boeing y GDC se culpan mutuamente por el retraso.

Lo llamativo es la acumulación de problemas que sigue acumulando Boeing. 

Financial Times ennumeró:

# escombros dejados en los camiones cisterna de reabastecimiento de combustible KC-46 de la USAF, 
# la cápsula de la tripulación Starliner que no pudo llegar a la Estación Espacial Internacional, 
# las entregas de los B787 detenidas, y 
# los 2 accidentes del B737 Max con un total de 346 fallecidos.

Pareciera que Boeing trabajara para mejorar la credibilidad de su competidor Airbus.

Los problemas del Air Force One contribuyen "a una impresión general de que Boeing tiene serias deficiencias en la gestión y ejecución de programas, tanto en sus negocios comerciales como militares", dijo el analista de Teal, Richard Aboulafia.

“Es uno encima de otro, encima de otro”, agregó Ron Epstein, analista de Bank of America. “Ese es el problema, no el Air Force One en sí mismo. Es otro error más. . . Realmente te hace cuestionar lo que está sucediendo en su organización de ingeniería".

Boeing cuenta sus cambios y aciertos. Pero no convence.

Si bien los proyectos de prestigio -tal como los aviones presidenciales para USA- rara vez generan ganancias, sí mejoran la reputación de una empresa. 

Desde los años '60, los Air Force One, especialmente equipados, adornados con el sello presidencial y la bandera estadounidense, resultaron un ejemplo del poder de Boeing.

El más antiguo de los 2 aviones Boeing 747-200B en uso por Joe Biden entró en servicio en 1990. Los aviones de reemplazo son 747-8 que resultan de estructuras que iban para la ahora desaparecida aerolínea rusa Transaero y fueron recuperados en un “cementerio” de aviones en el desierto de Mojave, desde donde se los llevó a San Antonio, Texas, para remodelarlos.

Entonces, Boeing contrató a GDC para diseñar y construir nuevos interiores para los aviones, y realizar trabajos de mantenimiento en los aviones Air Force One actuales. 

En abril 2021, Boeing demandó a GDC en un tribunal estatal, diciendo que el contratista se había retrasado en el cronograma de producción, no cumplía con las especificaciones de diseño y, a pesar de la asistencia financiera de Boeing, carecía de efectivo suficiente para pagar a otros proveedores y empleados.

“La precaria condición de GDC continúa poniendo en riesgo los compromisos de Boeing con el cliente [la Fuerza Aérea] Tanto en el VC-25A como en el VC-25B. Por tanto, a Boeing no le quedó más remedio que cancelar los subcontratos VC-25B y VC-25A", informó la aeroespacial.

GDC contrademandó 9 días después: si bien Boeing afirmó que estaba rescindiendo el contrato debido a la insolvencia de GDC, el fabricante "no informó a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que los problemas financieros de GDC fueron causados ​​sustancialmente por el incumplimiento de Boeing de sus contratos con GDC".

El estrés financiero del proveedor es provocado porque Boeing le adeuda más de US$ 20 millones en pagos, según la demanda de GDC. Y la compañía dijo estar dispuesta a devolver los materiales después de que Boeing pagara, pero que el fabricante se había negado.

GDC también acusó a Boeing de administrar mal el programa Air Force One: “el programa VC-25B en su conjunto no ha estado siguiendo el cronograma contractual durante más de 18 meses, y GDC está esperando un cronograma revisado de Boeing. No se puede obligar a GDC a adherirse a un programa que no tiene".

"Debido a sus problemas con la ingeniería, la gestión del programa y sus propias dificultades financieras, Boeing se ha retrasado en el cronograma del proyecto para la aeronave", dice la demanda. "Boeing veía a GDC como un chivo expiatorio".

GDC solicitó la convocatoria de acreedores prevista por el Capítulo 11 el 26 de abril y despidió a 223 empleados.

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