El primero emergió cuando el ministro pidió que los empresarios hiciesen un "mea culpa porque, según dijo, "dentro de los marcos laborales hay mucho que trabajar. En el sector automotriz, por ejemplo, uno se encuentra con empresas que exportan fuertemente y otras que no pueden exportar ni a Entre Ríos, y tienen el mismo marco laboral".
"Muchos son socios de los sindicatos, avalan cualquier aumento salarial, lo trasladan y luego se dan vuelta y le piden beneficios fiscales al Gobierno", enfatizó Sica.
El otro momento de displacer, de los que no abundan en el ecosistema Rotary, fluyó cuando el ministro Sica refería el empleo público y su tarea para ajustar los números.
En ese ítem uno de los participantes abandonó las formas y desde su mesa, más bien alejada del expositor, utilizó una expresión muy popular que se entendió.
"Eso es puro piripipí"... Sica escuchó y no dudó en responder: "Es mucho más que un piripipí. Es fácil hablar desde una planilla de Excel o desde una mesa, pero hay que gestionar todos los días".
Retomada la calma, el ministro de Planificación y Trabajo, consideró que "tener consistencia fiscal y monetaria es gran parte de la solución al problema, además de generar competencia en los mercados. Todos los partidos políticos tienen que comprometerse en lo fiscal y lo monetario".
Luego remarcó, "los procesos de ajuste y estabilización de la macro son dolorosos y muchas veces llevan más tiempo del deseado, pero valen la pena para poder tener un mejor país en el mediano y largo plazo".
Consultado por la periodista y moderadora del ciclo "Como veo la Argentina", Clara Mariño, sobre el gasto público y a la exigencia del FMI para ir hacia un mayor ajuste, con la excepción de las coberturas sociales.
Dante Sica explicó la Argentina "tiene un sector público sobredimensionado" de la época donde los precios de los commodities eran muy altos. Hay 2,7 millones de trabajadores públicos y la gran mayoría son de las provincias y los municipios. Hay un gran desafío ahí".
Sobre el actual nivel de las tasas de interés, el ministro de Producción y Trabajo reconoció que afectan la producción y que "no son sostenibles en el tiempo. Es una tasa de compromiso hasta normalizar el escenario macroeconómico", remarcó, al tiempo que dijo que "la incertidumbre política también juega".