El gremio estaba en conciliación obligatoria y de vencer el plazo habría anticipado que, de no llegar a un acuerdo, retomaría las medidas de fuerza en defensa de las dotaciones del Embraer.
“La modificación que pretendían imponer resultaba una amenaza concreta no sólo a la seguridad operacional y de nuestros afiliados, sino también a nuestras fuentes de trabajo”, remarcó Alejandro Kogan, secretario adjunto del sindicato.
En este sentido, Kogan destacó que “en el acta acuerdo entre partes firmada en la secretaría de Trabajo de la Nación quedó plasmado que se ratifica la programación de dicha aeronave con tres TCP, tal como se encuentra certificado en el manual con el que opera la empresa” y expresó “no permitiremos que se manoseen las normas para flexibilizar de manera encubierta las dotaciones, poniendo en riesgo el trabajo de cientos de tripulantes”.
Además, Brey resaltó: “este es, una vez más, un logro de nuestra conducción que se pone al frente de la defensa de los tripulantes ante el atropello a lo que consideramos derechos adquiridos y cuestiones vinculadas a la seguridad operacional”.
“Más allá del ajuste que este Gobierno pretende realizar sobre los costos de todas las empresas relacionadas con el Estado, finalmente en las negociaciones prevalecieron la cordura y la lógica de la seguridad de los pasajeros, de la dotación de tripulantes, de los pilotos y la de toda una nación que cada día ve sobrevolar los colores de una de las aerolíneas más tradicionales y queridas por los argentinos” concluyó el gremialista.