Desde la Asociación de Prestadores de Diálisis y Transplantes renales de la provincia de Santa Fe señalaron que "en el caso santafesino, al igual que en el resto del país, el 90% de los pacientes dializados son carenciados y tienen cobertura del PAMI. Los reclamos de recomposición del valor del módulo que PAMI paga por cada paciente, lleva meses y nunca obtuvieron respuestas ni siquiera la posibilidad de una reunión formal con los directores de la institución".
"Hay una brecha del 50% en lo que se paga y lo que se debería pagar. El problema es que al PAMI no lo manejan médicos, lo manejan contadores", señalan los prestadores.
Esta emergencia comenzó hace dos años, pero los costos subieron tanto y los financiadores de la prestación no reconocen esos costos mínimos que deben afrontarse para tratar bien a los pacientes. Afirman los prestadores
Las instituciones están siendo sometidas a una asfixia financiera sin igual. La mayoría se ha visto obligada a endeudarse y realizar procedimientos de emergencia y, en muchos casos, se han visto en situaciones límites para poder continuar brindando las prestaciones que utilizan más de 30.000 pacientes en 400 centros en todo el territorio nacional.
Se trata de una prestación de alta complejidad con una gran cantidad de material importado, además de los incrementos salariales y el aumento de los medicamentos y los servicios (Gas, Luz, Agua, Residuos Patógenos), que suman monto que, en la mayoría de los casos, no se pueden afrontar, destacando asimismo la imposibilidad actual de renovación y mantenimiento de los equipos de diálisis y tratamiento de agua, no fabricados en el país.
El presidente de la Asociación de Prestadores de Diálisis y Trasplantes de la Provincia de Santa Fe, Dr. Sergio Marinovich, señala que “para trasplantarse bien es necesaria una buena diálisis" .
En Argentina hay 12.000 personas para atender a 20.000 pacientes que necesitan diálisis. "Los pacientes no pueden parar de dializarse. Por ende no vamos a dejar de hacerlo. Somos médicos",manifestó Marinovich.
El 90% de los dializados en estos centros son personas carenciadas , la diálisis es el límite entre la vida y la muerte. En el país son 12.000 las personas que trabajan en el sector, peligran fuentes de trabajo, Concluyó el ejecutivo.