Casi todos los que participan en las operaciones conocen esta maniobra de remarcar en serrucho para arriba y para abajo, pero igual terminan prestando conformidad.
Desde enero a junio, el movimiento online involucró a 56,5 millones de productos, volcados en 41,9 millones de órdenes de compra.
Así fue como el último dato oficial da cuenta que en el 1er semestre de este año la facturación por e-commerce había crecido 56% con respecto al mismo período 2018, por encima de la inflación interanual.
El consumo en general, en ese período, cayó 10,6%, de acuerdo con la estimación de Focus Market, conducida por el economista Damián Di Pace.
Tan disímil comportamiento tiene varias interpretaciones.
Por un lado, la tendencia cada vez mayor de los argentinos de hacer los seguimientos sobre un producto o servicio desde su smartphone, como lo reconoció el 81% relevado por Google.
El 60% afirmó que es su dispositivo favorito para buscar información y el 70% dijo haberlo utilizado para tomar una mejor decisión de compra incluso estando en el local físico.
Pero también influyó que en defensa del vapuleado poder adquisitivo del salario haya habido un vuelco a segundas marcas, mayoristas, ropa más barata, volar por las propias aerolíneas low cost o visitar los outlet premium, como alternativa de conveniencia en el precio por encima del gancho de los descuentos y planes de cuotas.
Guillermo Oliveto, de la consultora W, advirtió que el año termina con el consumo masivo reprimido, debido a que gran parte de los que se abstuvieron de comprar estuvieron encandilados por el dólar.
Estima una caída del 7% y que en todo caso la merma entre 15 y 20% que tendrán los bienes durables de valor intermedio -indumentaria, electrodomésticos-, y de cerca del -40% en los bienes durables de alto valor -inmuebles, autos- será como un voucher para 2020, en la medida que durante la próxima gestión gubernamental se conjugue “una ecuación que tiene como elementos a los sueldos, la cantidad de gente que cobra sueldo, la evolución de los precios y el acceso al crédito, que es una manera de anticipar ingresos”.
La dinámica latente es el resultado de la "cultura del ahora" que principalmente caracteriza al público más joven.
Millennials
El estudio de Target Group Index (TGI) de Kantar IBOPE Media 2019 sobre la Generación Y, mejor conocida como generación del milenio o Millennials, que cumple 20 años reflejando tendencias y cambios de las nuevas generaciones cada vez más presentes en el mercado, y considera que comprar en línea le facilita la vida, pero 4 de cada 10 consulta a otras personas antes de cerrar un trato.
Hace hincapié en que estos nuevos consumidores están cada vez más conectados, representando un gran desafío para las marcas, medios y plataformas que necesitan mantener su relevancia en un mundo en constante cambio.
Llega así a la conclusión, por ejemplo, que:
** a la hora de comprar un aparato electrónico, el 43% busca el mejor precio;
** el 39% trata de mantenerse actualizado con el desarrollo de las nuevas tecnologías y son los primeros en obtener lo último en tecnología,
** el 47% busca los precios más bajos antes de comprar algún producto, y
** el 43% trata de mantenerse al día de los cambios de estilo y moda.
Una característica a tener en cuenta para cuando la economía salga del estado de parálisis en que se encuentra es que primará la aceleración y lo que mandará es el "ya", apunta Oliveto.
Llama la atención acerca de que la permanente y creciente demanda de una gratificación inmediata es la fuerza que la organiza.
Y que la ansiedad por recibir lo estipulado en el pacto de convivencia se expresa bajo el marco de la urgencia permanente.