La rueda financiera de una de las top 6 de exportadores del complejo sojero (9% de participación), que vendió al exterior 570.333 toneladas de granos, 4,9 millones de toneladas de harinas y 1,05 millón de toneladas de aceites, recién se detuvo cuando los bancos dejaron de prefinanciarle las exportaciones y quedó al descubierto en US$300 millones que no pudo cancelar.
Vicentín, una tradicional firma cerealera, posee puerto propio y se expandió en forma notable, al punto de haber terciado por la compra de algunas plantas elaboradoras de yogur y postres de Sancor en uno de los desguaces de la cooperativa láctea de Sunchales.
Los pasivos con bancos locales, principalmente el Nación, por $23.000 millones, quedaron stand-by y ameritan entrar en un proceso de reestructuración.
No se trata de los únicos casos sino los últimos de la Era Macri.
El común denominador ha sido la falta de financiamiento, el cepo cambiario y la caída de la actividad económica.
Previamente, Grimoldi había conseguido refinanciar hasta $235 millones y reestructurar sus operaciones en el marco de un Plan Preventivo de Crisis para afrontar la caída de ventas de calzado y el impacto de la devaluación.
La lista de los autoproclamados
Entre las 68 solicitudes que se presentaron hasta julio ante el Ministerio de Producción y Trabajo, según datos de la cartera dirigida por Dante Sica, se destacan, además, Coca Cola Femsa, Balcarce, Ribeiro, Elea, editorial Atlántida, Eskabe, Verónica, Avianca y Fate.
Grimoldi hace rato arrastra dificultades por la merma de las ventas y la competencia importada de zapatos que ha ido piloteando, al igual que las colegas que gestionaron prerrogativas laborales primero y también arreglaron su situación con los bancos.
Ni las petroleras, como Medanito, se salvan de la guadaña financiera: en los próximos días vence el acuerdo que había alcanzado para postergar el pago de la primera cuota del préstamo de US$80 millones que le otorgó el Credit Suisse junto al Ciudad, HSBC, Itaú y el BICE.
Es la 10ma vez a lo largo del 2019 que la productora de hidrocarburos negocia con ese grupo de bancos desde el borde del precipicio.
Y hasta la Ciudad tuvo que perdonarle al ex shopping BA Design deudas por el Impuesto Inmobiliario, ABL y otras.
Otros que se las ven en figurillas para levantar compromisos de dinero son las 89 Pymes que colocaron en el mercado de capitales 107 Obligaciones Simples por $1.346,15 millones en 15 provincias, gracias a la facilidad de acceso por ser un instrumento creado en agosto de 2018 por la Ley de Financiamiento Productivo enteramente digital y al atractivo de financiarse hasta 10 puntos más baratos inclusive que los créditos diferenciales sectoriales.
Actualmente, el 46% del total de emisoras de ON en el mercado de capitales son pequeñas y medianas empresas.
Será un capítulo aparte la refinanciación a las Pymes, lo mismo que alguna medida excepcional que sacará la AFIP para los que estaban en instancias de ejecución, en suspenso.
La cadena de pagos crujía, las ventas estaban planchadas y los costos fijos por las nubes. Muchas siguieron con la inercia a la espera del nuevo gobierno.
La insolvencia privada aumentó 282% en un año, medida por el incumplimiento en el pago de los créditos: la morosidad de las empresas en el sistema financiero saltó del 1,1% sobre el total de la deuda el año pasado al 4,2% sin contar lo sucedido después de la devaluación posPASO, según datos extraídos del último reporte del Banco Central.
Y si la debacle no quedó registrada en toda su dimensión en las estadísticas fue por los distintos parches que ponían los bancos cada vez que un cliente reconocía que no podía pagar. Refinanciaciones, alargamiento de plazos o ampliación de préstamos, sabían a poco frente al ritmo de crecimiento de la deuda que imprimieron las tasas de interés.
Es que para las entidades el pase a mora de un préstamo implica aumentar las previsiones por incobrabilidad que le terminan afectando la rentabilidad. Del 125% que debía cubrir ante el incremento de la morosidad en mayo del año pasado los resguardos por la cartera irregular descendieron a 96% un año después.
Todos los actores esperan los lineamientos que determinará el Banco Central para reestructurar esos pasivos para que pueda arrancar la economía.