Para obtener la aprobación del acuerdo por parte de la Comisión Europea, los compradores prometieron vender los derechos sobre varios catálogos musicales y sobre los trabajos de 12 artistas, incluidos Ozzy Osbourne, Robbie Williams y Ben Harper.
Durante su revisión del acuerdo, la comisión encontró que sin la venta de esos derechos, Sony/ATV hubiera podido controlar la licencia en internet de éxitos anglo-estadounidenses en Europa.
"Sony y Mubadala ofrecieron desprenderse de atractivos y valiosos catálogos que contienen títulos de los más vendidos así como trabajos de autores exitosos y de otros prometedores", dijo el comisionado de competencia Joaquín Almunia, quien agregó que la venta de los derechos de esas obras garantizarían "a los consumidores la posibilidad de elegir y fomentarían diversidad cultural".
Competidores como Warner Music y sellos musicales independientes más pequeños han advertido que el acuerdo convertiría a Sony y a Universal Music, que está comprando el resto de EMI, en actores excesivamente dominantes en la industria musical.
En marzo, la Comisión Europea abrió una investigación exhaustiva sobre el acuerdo de Universal, advirtiendo que su adquisición de la rama de grabación de música de EMI podría dañar a los consumidores y a otros participantes del mercado.
EMI, que se volvió famosa por grabar a los Beatles, fue puesta a la venta por Citigroup el verano pasado, después de que el banco ejecutó la hipoteca de la empresa de capital privado Terra Firma, que adquirió la compañía musical en 2007.