Los nuevos impuestos contemplan una tasa de 1.000 yenes (6,35 dólares) por noche para habitaciones con tarifas de 20.000 a 50.000 yenes, mientras que los alojamientos más exclusivos, con tarifas superiores a los 625 dólares por noche, se enfrentarán a una tasa de 10.000 yenes (más de 60 dólares), diez veces más alta que la actual.
Esta medida se marca en una tendencia global para enfrentar los efectos del turismo masivo, similar a las iniciativas implementadas en ciudades como Barcelona y Venecia, o en destinos naturales como Maya Bay en Tailandia. En Japón, otras regiones, como el Monte Fuji, también han adoptado restricciones para preservar sus recursos frente al aumento de visitantes.
El objetivo final de este ajuste no es solo económico, sino también cultural y social. Con el impuesto hotelero, Kioto aspira a crear un modelo de turismo sostenible que permita disfrutar del destino sin comprometer la calidad de vida de sus habitantes ni su rico patrimonio histórico.
Más contenido en Urgente24:
Anuncian el regreso de una serie española muy esperada
Adiós visa en Estados Unidos: El país de Latinoamérica que ya no la necesitará
Video: Una pareja decidió tener sexo en la vereda a plena luz del día
Temporada 2025: Un tesoro oculto en la costa de Brasil
La ruta que conduce a un "camino de túneles" en Argentina