“El impulso a la actividad vitivinícola se lo dio la llegada de los inmigrantes friulanos en 1878, fundadores de Colonia Caroya. Entre sus pertenencias, trajeron los sarmientos con los cuales establecieron los viñedos que dieron origen a decenas de bodegas familiares a principios del siglo XX, haciendo famoso el vino frambua. En 1900 Antonio Nanini inicia la elaboración de vinos típicos en la zona y su sucesor Marcelino Nanini en 1928 convierte a Bodega Nanini en una de las bodegas más grandes y emblemáticas de la región donde por tres generaciones se da continuidad a la tradición en el vino”, dice la página oficial. Y en 2015, un nuevo traspaso de la bodega dio a luz a Terra Camiare.
Por último, aparece el Viñedo Nebula. Ubicado en Villa Giardino, este viñedo está orientado a eventos musicales, gracias a su gran calidad vitivinícola. Así, la experiencia del vino y el turismo, se funde con el arte generando tardes únicas rodeadas de uvas.