La segunda apunta a garantizar el acceso a agua potable resistente a los efectos del cambio climático. Las sequías, inundaciones y otros fenómenos extremos pueden afectar la disponibilidad y calidad del agua, aumentando el riesgo de enfermedades.
También se propone ampliar los servicios básicos de saneamiento, mejorar las condiciones de higiene y el acceso al lavado de manos, y promover combustibles y tecnologías más limpios para cocinar y calefaccionar los hogares.
La sexta intervención plantea modificar los mecanismos de fijación de precios de los combustibles fósiles, incluyendo la eliminación de subsidios considerados ineficientes y una política impositiva que contemple los costos ambientales y sanitarios de su utilización.
La medida que podría generar 835 dólares por cada dólar invertido
Uno de los datos más llamativos del documento está relacionado con la rentabilidad de las políticas de prevención.
La OMS estima que cinco de las seis intervenciones, para las cuales fue posible calcular costos de implementación, podrían generar alrededor de 24 dólares en beneficios por cada dólar invertido.
Sin embargo, los sistemas de alerta frente al calor extremo se destacan especialmente: el organismo calcula que podrían producir unos 835 dólares en beneficios por cada dólar destinado a su implementación.
La explicación está en su capacidad para aprovechar sistemas de información y estructuras sanitarias existentes, anticipar episodios peligrosos y reducir enfermedades y fallecimientos asociados a las altas temperaturas.
Por otra parte, las políticas de precios de los combustibles fósiles concentrarían el mayor impacto económico y sanitario general. Según las estimaciones, podrían evitar 1,2 millones de muertes anuales y generar alrededor de 3 billones de dólares en beneficios económicos, además de 5,4 billones de dólares en ingresos fiscales.
El cambio climático también es una crisis sanitaria
La OMS advierte que los efectos del calentamiento global exceden ampliamente el impacto ambiental. Las temperaturas extremas, la contaminación del aire, la falta de agua segura y la expansión de enfermedades infecciosas pueden aumentar los riesgos para millones de personas.
El informe señala que unos 3.600 millones de personas viven en contextos especialmente vulnerables al cambio climático y sus consecuencias sobre la salud.
Además, sin nuevas intervenciones, determinados riesgos sanitarios vinculados al clima —como la desnutrición, la malaria, la diarrea y el estrés térmico— podrían provocar unas 250.000 muertes prematuras adicionales por año entre 2030 y 2050.
El organismo también estima que para 2050 otros 500 millones de personas podrían quedar expuestas a vectores capaces de transmitir enfermedades sensibles a las condiciones climáticas.
El desafío: transformar las medidas en políticas concretas
El documento fue presentado antes de la COP31, la próxima conferencia internacional sobre cambio climático, que comenzará el 9 de noviembre en Antalya, Turquía.
La OMS busca que los gobiernos incorporen la protección de la salud como una prioridad dentro de sus compromisos climáticos. El planteo es que las políticas ambientales no deben limitarse a reducir emisiones, sino también anticipar y prevenir los efectos que los cambios del clima tienen sobre las personas.
Las cifras corresponden a proyecciones modelizadas de una implementación global y a largo plazo, no a muertes que puedan evitarse automáticamente en el corto plazo. Su concreción dependerá de la inversión, la capacidad de los gobiernos y la aplicación efectiva de las medidas.
La conclusión del informe es contundente: actuar frente al cambio climático también significa prevenir enfermedades y salvar vidas. Muchas de las herramientas ya están disponibles; el desafío ahora es llevarlas a escala global.
+ Info en Termoscopio.com
La insólita 'goleada' de Alberto a Milei en la encuesta que miran en Wall Street
Alerta: Un volcán de Sudamérica lanzó cenizas
Una tormenta amenaza con convertirse en un poderoso huracán
Súper Niño: El dato climático que preocupa
Buenos Aires tendrá lluvia y tormenta repentina: Hay alerta del SMN